Dejad las redes que nos aïllan, coged la caña del Amor para compartir la vida.

Gracias porque nos enseñas a amar como Tú amas, siendo agradecidos, alegres y generosos.

Gracias por llamarnos a conocerte mejor, escuchando tu Palabra y hablando de Ti a nuestros amigos.

Queremos seguir rezando por todos los niños del mundo, ayudándoles y dejándonos ayudar por ellos.

Gracias, Jesús, porque nos has enseñado, nos empujas y nos ayudas a hacer un mundo mejor para todos.

Gracias, Jesús, porque con tu ayuda somos capaces de hacer felices a los demás.