La PALABRA se hizo CARNE y acampó en medio de nosotros

  • Dios se hace niño para venir a tu encuentro si le dejes entrar en tu vida.
    No le rechaces, ábrele el corazón, acógele.
  • Dios se hace niño para darte su amor, llenarte de ternura.
    Abrázale, cree en él, adórale.
  • Dios se hace niño para ser tu amigo, el Dios con-nosotros.
    Déjale ser tu amigo, tu compañero, rézale, comparte con él
    toda tu vida.
  • Dios se hace niño para salvarte, perdonarte.
    Reconócele como tu Dios y salvador, acude a él en busca de su
    perdón.
  • Dios se hace niño para ser Palabra de Dios, por él sabes cómo
    es Dios y lo que quiere.
    Conoce su Palabra, escúchala, valórala, deja que sea la luz que
    te guía.