Hagamos como Zaqueo, vayamos a encontrar a Jesús para que entre en nuestra casa.

Te damos gracias Padre, porque te fijas en todo lo bueno que somos capaces de hacer, sin importar la edad que tengamos, ni lo poderosos que seamos.

Gracias Padre, Señor de cielo y tierra, porque nos has llamado y elegido como hijos tuyos, para colaborar en la gran misión de anunciar tu Reino por toda la tiera, empezando por nuestras familias.

Y lo más importante, Padre. Te damos gracias porque siempre buscas nuestra salvación, no condenarnos por nuestras culpas y pecados.

 

A %d blogueros les gusta esto: