{"id":25288,"date":"2025-08-29T12:16:59","date_gmt":"2025-08-29T10:16:59","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=25288"},"modified":"2025-08-29T12:16:59","modified_gmt":"2025-08-29T10:16:59","slug":"domingo-xxii-tiempo-ordinario-c-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxii-tiempo-ordinario-c-2025\/","title":{"rendered":"DOMINGO XXII tiempo ordinario \/ C \/ 2025"},"content":{"rendered":"\r\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%\">\r\n<tbody>\r\n<tr>\r\n<td style=\"width: 50%\">\r\n<div id=\"attachment_25279\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25279\" class=\"wp-image-25279 size-medium\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/convidats-regne-300x272.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/convidats-regne-300x272.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/convidats-regne.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25279\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\r\n<\/td>\r\n<td style=\"width: 50%\">\r\n<div id=\"attachment_14530\" style=\"width: 206px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/14188\/1\/fd3938.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14530\" class=\"wp-image-14530\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_ca-300x173.jpg\" alt=\"\" width=\"206\" height=\"119\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_ca-300x173.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_ca.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 206px) 100vw, 206px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14530\" class=\"wp-caption-text\">Llegir el Full Dominical en catal\u00e0 i castell\u00e0<\/p><\/div>\r\n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"[EN PORTADA] \u00abPeregrinos de esperanza\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/r9lSDpnrF7E?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\r\n<hr \/>\r\n<h4>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019<em>Amadeu Bonet<\/em><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-25284 size-full\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-2.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-2.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-2-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-2-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-2-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\r\n<hr \/>\r\n<h4>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. II. La vida de Jes\u00fas. Las curaciones. 9. Bartimeo. \u00ab\u00a1Animo, lev\u00e1ntate! El te llama!\u00bb (Mc 10,49).<\/h4>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">con esta catequesis quisiera dirigir nuestras miradas a otro aspecto esencial de la vida de Jes\u00fas, esto es, a sus curaciones. Por eso, los invito a presentar ante el Coraz\u00f3n de Cristo las partes m\u00e1s doloridas o fr\u00e1giles de ustedes, aquellos lugares de su vida en los que se sienten paralizados y bloqueados. \u00a1Pidamos al Se\u00f1or con confianza que escuche nuestro grito y nos cure!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">El personaje que nos acompa\u00f1a en esta reflexi\u00f3n nos ayuda a comprender que nunca hay que abandonar la esperanza, incluso cuando nos sentimos perdidos. Se trata de Bartimeo, un hombre ciego y mendigo, que Jes\u00fas encontr\u00f3 en Jeric\u00f3 (cf. Mc 10,40-52). El lugar es significativo: Jes\u00fas se dirige a Jerusal\u00e9n, pero comienza su viaje, por as\u00ed decirlo, desde los \u00abinfiernos\u00bb de Jeric\u00f3, ciudad que se encuentra por bajo del nivel del mar. De hecho, Jes\u00fas, con su muerte, fue a recuperar a ese Ad\u00e1n que cay\u00f3 y que nos representa a cada uno de nosotros.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Bartimeo significa \u00abhijo de Timeo\u00bb: describe a ese hombre a trav\u00e9s de una relaci\u00f3n; sin embargo, \u00e9l est\u00e1 dram\u00e1ticamente solo. Pero este nombre tambi\u00e9n podr\u00eda significar \u00abhijo del honor\u00bb o \u00abde la admiraci\u00f3n\u00bb, exactamente lo contrario de la situaci\u00f3n en la que se encuentra]. Y dado que el nombre es tan importante en la cultura jud\u00eda, significa que Bartimeo no consigue vivir lo que est\u00e1 llamado a ser.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, a diferencia del gran movimiento de personas que camina detr\u00e1s de Jes\u00fas, Bartimeo permanece inm\u00f3vil. El evangelista dice que est\u00e1 sentado al borde del camino, por lo que necesita que alguien lo levante y lo ayude a seguir caminando.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 podemos hacer cuando nos encontramos en una situaci\u00f3n que parece sin salida? Bartimeo nos ense\u00f1a a apelar a los recursos que llevamos dentro y que forman parte de nosotros. \u00c9l es un mendigo, sabe pedir, es m\u00e1s, \u00a1puede gritar! Si realmente deseas algo, haz todo lo posible por conseguirlo, incluso cuando los dem\u00e1s te reprenden, te humillan y te dicen que lo dejes. Si realmente lo deseas, \u00a1sigue gritando!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">El grito de Bartimeo, relatado en el Evangelio de Marcos \u2014\u00ab\u00a1Hijo de David, Jes\u00fas, ten piedad de m\u00ed!\u00bb (v. 47)\u2014 se ha convertido en una oraci\u00f3n muy conocida en la tradici\u00f3n oriental, que tambi\u00e9n nosotros podemos utilizar: \u00abSe\u00f1or Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de m\u00ed, que soy pecador\u00bb.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Bartimeo es ciego, \u00a1pero parad\u00f3jicamente ve mejor que los dem\u00e1s y reconoce qui\u00e9n es Jes\u00fas! Ante su grito, Jes\u00fas se detiene y lo llama (cf. v. 49), porque no hay ning\u00fan grito que Dios no escuche, incluso cuando no somos conscientes de dirigirnos a \u00c9l (cf. \u00c9x 2,23). Parece extra\u00f1o que, ante un ciego, Jes\u00fas no se acerque inmediatamente a \u00e9l; pero, si lo pensamos bien, es la forma de reactivar la vida de Bartimeo: lo empuja a levantarse, conf\u00eda en su posibilidad de caminar. Ese hombre puede ponerse de pie, puede resucitar de sus situaciones de muerte. Pero para hacer esto debe realizar un gesto muy significativo: \u00a1debe arrojar su manto! (cf. v. 50)<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Para un mendigo, el manto lo es todo: es la seguridad, es la casa, es la defensa que lo protege. Incluso la ley tutelaba el manto del mendigo y obligaba a devolverlo por la tarde, si hab\u00eda sido tomado en prenda (cf. Ex 22,25). Sin embargo, muchas veces lo que nos bloquea son precisamente nuestras aparentes seguridades, lo que nos hemos puesto para defendernos y que, en cambio, nos impide caminar. Para ir a Jes\u00fas y dejarse curar, Bartimeo debe exponerse a \u00c9l en toda su vulnerabilidad. Este es el paso fundamental para todo camino de curaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Incluso la pregunta que Jes\u00fas le hace parece extra\u00f1a: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?\u00bb. Pero, en realidad, no es obvio que queramos curarnos de nuestras enfermedades; a veces preferimos quedarnos quietos para no asumir responsabilidades. La respuesta de Bartimeo es profunda: utiliza el verbo anablepein, que puede significar \u00abver de nuevo\u00bb, pero que tambi\u00e9n podr\u00edamos traducir como \u00ablevantar la mirada\u00bb. Bartimeo, de hecho, no solo quiere volver a ver, \u00a1tambi\u00e9n quiere recuperar su dignidad! Para mirar hacia arriba, hay que levantar la cabeza. A veces las personas se bloquean porque la vida las ha humillado y solo desean recuperar su propio valor.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que salva a Bartimeo, y a cada uno de nosotros, es la fe. Jes\u00fas nos cura para que podamos ser libres. \u00c9l no invita a Bartimeo a seguirlo, sino le dice que se vaya, que se ponga en camino (cf. v. 52). Marcos, sin embargo, concluye el relato refiriendo que Bartimeo se puso a seguir a Jes\u00fas: \u00a1ha elegido libremente seguir a Aquel que es el Camino!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas, llevemos con confianza ante Jes\u00fas nuestras enfermedades, y tambi\u00e9n las de nuestros seres queridos, llevemos el dolor de quienes se sienten perdidos y sin salida. Clamemos tambi\u00e9n por ellos, y estemos seguros de que el Se\u00f1or nos escuchar\u00e1 y se detendr\u00e1.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Le\u00f3n<\/em><\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. II. La vida de Jes\u00fas. Las curaciones. 9. 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