{"id":25175,"date":"2025-08-22T18:03:01","date_gmt":"2025-08-22T16:03:01","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=25175"},"modified":"2025-08-22T18:03:01","modified_gmt":"2025-08-22T16:03:01","slug":"domingo-xxi-tiempo-ordinario-c-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxi-tiempo-ordinario-c-2025\/","title":{"rendered":"DOMINGO XXI tiempo ordinario \/ C \/ 2025"},"content":{"rendered":"\r\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%\">\r\n<tbody>\r\n<tr>\r\n<td style=\"width: 50%\">\r\n<div id=\"attachment_25165\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-25165\" class=\"wp-image-25165 size-medium\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Porta_Estreta-300x224.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Porta_Estreta-300x224.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Porta_Estreta-768x573.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Porta_Estreta-560x418.jpg 560w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/Porta_Estreta.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-25165\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\r\n<\/td>\r\n<td style=\"width: 50%\">\r\n<div id=\"attachment_14530\" style=\"width: 206px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/14187\/1\/fd3937.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14530\" class=\"wp-image-14530\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_ca-300x173.jpg\" alt=\"\" width=\"206\" height=\"119\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_ca-300x173.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_ca.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 206px) 100vw, 206px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14530\" class=\"wp-caption-text\">Llegir el Full Dominical en catal\u00e0 i castell\u00e0<\/p><\/div>\r\n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"[EN PORTAD] \u00abAbrimos puertas\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/KO1UzybiDG0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\r\n<hr \/>\r\n<h4>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019<em>Amadeu Bonet<\/em><\/h4>\r\n<p><a href=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-25170 size-full\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-1.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-1-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-1-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2025\/08\/diumenge-1-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\r\n<hr \/>\r\n<h4><strong>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. II. La vida de Jes\u00fas. Las par\u00e1bolas 8. Los obreros en la vi\u00f1a \u00abY les dijo: \u00abVayan ustedes tambi\u00e9n a mi vi\u00f1a\u00bb (Lc 10)<\/strong>.<\/h4>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas,<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">deseo detenerme una vez m\u00e1s en una par\u00e1bola de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n en este caso, se trata de un relato que alimenta nuestra esperanza. A veces, en efecto, tenemos la impresi\u00f3n de que no encontramos sentido a nuestra vida: nos sentimos in\u00fatiles, inadecuados, como los obreros que esperan en la plaza del mercado a que alguien los contrate para trabajar. Pero a veces el tiempo pasa, la vida transcurre y no nos sentimos reconocidos ni apreciados. Quiz\u00e1s no hemos llegado a tiempo, otros se han presentado antes que nosotros, o las preocupaciones nos han retenido en otro lugar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">La met\u00e1fora de la plaza del mercado es muy adecuada tambi\u00e9n para nuestros tiempos, porque el mercado es el lugar de los negocios, donde, lamentablemente, tambi\u00e9n se compran y se venden el afecto y la dignidad, tratando de ganar algo. Y cuando no nos sentimos apreciados, reconocidos, corremos el riesgo de vendernos al mejor postor. El Se\u00f1or, en cambio, nos recuerda que nuestra vida vale, y su deseo es ayudarnos a descubrirlo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">En la par\u00e1bola que comentamos hoy, unos jornaleros esperan a que alguien los contrate para ese d\u00eda. Estamos en el cap\u00edtulo 20 del Evangelio de Mateo, y tambi\u00e9n aqu\u00ed encontramos un personaje que se comporta de manera ins\u00f3lita, que asombra e interpela. Es el due\u00f1o de una vi\u00f1a, que sale personalmente a buscar a sus obreros. Evidentemente quiere establecer con ellos una relaci\u00f3n personal.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Como dec\u00eda, se trata de una par\u00e1bola que da esperanza, porque nos dice que este amo sale varias veces a buscar a quienes esperan dar sentido a sus vidas. El amo sale al amanecer, y, luego, cada tres horas, vuelve a buscar obreros para enviarlos a su vi\u00f1a. Siguiendo este ritmo, despu\u00e9s de salir a las tres de la tarde, ya no habr\u00eda raz\u00f3n para salir de nuevo, porque la jornada laboral terminaba a las seis.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Mas este amo incansable, que quiere a toda costa dar valor a la vida de cada uno de nosotros, sale tambi\u00e9n a las cinco. Los jornaleros que se hab\u00edan quedado en la plaza del mercado probablemente hab\u00edan perdido toda esperanza. Ese d\u00eda hab\u00eda sido en vano. Pero alguien sigui\u00f3 creyendo en ellos. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene contratar trabajadores solo para la \u00faltima hora de la jornada laboral? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene ir a trabajar solo por una hora? Sin embargo, incluso cuando nos parece que podemos hacer poco en la vida, siempre vale la pena. Siempre existe la posibilidad de encontrar un sentido, porque Dios ama nuestra vida.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Y aqu\u00ed es donde se ve la originalidad de este amo, al final del d\u00eda, a la hora de pagar. Con los primeros trabajadores, los que van a la vi\u00f1a al amanecer, el amo hab\u00eda acordado una paga de un denario, que era el coste habitual de una jornada de trabajo. A los dem\u00e1s les dice que les dar\u00e1 lo que sea justo. Y aqu\u00ed es donde la par\u00e1bola vuelve a provocarnos: \u00bfqu\u00e9 es justo? Para el due\u00f1o de la vi\u00f1a, es decir, para Dios, es justo que cada uno tenga lo necesario para vivir. \u00c9l ha llamado personalmente a los trabajadores, conoce su dignidad y, en funci\u00f3n de ella, quiere pagarles. Y da a todos un denario.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">El relato dice que los trabajadores de la primera hora se sienten decepcionados: no logran ver la belleza del gesto del amo, que no ha sido injusto, sino simplemente generoso; que no ha mirado solo el m\u00e9rito, sino tambi\u00e9n la necesidad. Dios quiere dar a todos su Reino, es decir, la vida plena, eterna y feliz. Y as\u00ed hace Jes\u00fas con nosotros: no establece un ranking, sino se dona enteramente a quien le abre su coraz\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">A la luz de esta par\u00e1bola, el cristiano de hoy podr\u00eda caer en la tentaci\u00f3n de pensar: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 empezar a trabajar enseguida? Si la remuneraci\u00f3n es la misma, \u00bfpor qu\u00e9 trabajar m\u00e1s?\u00bb. A estas dudas san Agust\u00edn respond\u00eda as\u00ed: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tardas en seguir a quien te llama, cuando est\u00e1s seguro de la recompensa, pero incierto del d\u00eda? Cuida de no privarte, por tu dilaci\u00f3n, de lo que \u00c9l te dar\u00e1 seg\u00fan su promesa\u00bb. [1]<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Quisiera decir, especialmente a los j\u00f3venes, que no esperen, sino que respondan con entusiasmo al Se\u00f1or que nos llama a trabajar en su vi\u00f1a. \u00a1No lo pospongas, arrem\u00e1ngate, porque el Se\u00f1or es generoso y no te decepcionar\u00e1! Trabajando en su vi\u00f1a, encontrar\u00e1s una respuesta a esa pregunta profunda que llevas dentro: \u00bfqu\u00e9 sentido tiene mi vida?<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas, \u00a1no nos desanimemos! Incluso en los momentos oscuros de la vida, cuando el tiempo pasa sin darnos las respuestas que buscamos, pidamos al Se\u00f1or que salga de nuevo y nos alcance all\u00ed donde lo estamos esperando. \u00a1El Se\u00f1or es generoso y vendr\u00e1 pronto!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Le\u00f3n<\/em><\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. II. La vida de Jes\u00fas. Las par\u00e1bolas 8. Los obreros en la vi\u00f1a \u00abY les dijo: \u00abVayan ustedes tambi\u00e9n a mi vi\u00f1a\u00bb (Lc 10). &nbsp; Queridos hermanos y hermanas, deseo detenerme una vez m\u00e1s &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxi-tiempo-ordinario-c-2025\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52,49],"tags":[],"class_list":["post-25175","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-para-reflexionar","category-preparando-el-domingo","item-wrap"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25175","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25175"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25175\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25178,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25175\/revisions\/25178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25175"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25175"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25175"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}