{"id":23874,"date":"2024-12-06T20:33:52","date_gmt":"2024-12-06T19:33:52","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=23874"},"modified":"2024-12-06T20:33:55","modified_gmt":"2024-12-06T19:33:55","slug":"inmaculada-concepcion-de-maria-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/inmaculada-concepcion-de-maria-c\/","title":{"rendered":"Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda \/ C"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%;height: 10px\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 39px\">\n<td style=\"width: 39.9999%;text-align: center;height: 10px\">\n<div id=\"attachment_23866\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23866\" class=\"wp-image-23866 size-medium\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/A_2_C_24_i-300x212.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/A_2_C_24_i-300x212.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/A_2_C_24_i-768x542.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/A_2_C_24_i-560x396.jpg 560w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/A_2_C_24_i.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23866\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"width: 60.0001%;height: 10px;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 229px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13842\/1\/fd3900.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542 \" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abMar\u00eda de la Esperanza\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Ilo-iayQOT4?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"\u00bfQue\u0301 respondes? - 2\u00ba Domingo de Adviento, Ciclo C\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/A6hPYgkH8-I?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr>\n<h4>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"608\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/amadeu241208.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23870\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/amadeu241208.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/amadeu241208-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/amadeu241208-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/12\/amadeu241208-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Lectura Espiritual<\/strong><\/p>\n<p>Catequesis del Papa Francisco. <em><strong>La oraci\u00f3n con las Sagradas Escrituras<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy quisiera detenerme sobre la oraci\u00f3n que podemos hacer a partir de un pasaje de la Biblia. Las palabras de la Sagrada Escritura no han sido escritas para quedarse atrapadas en el papiro, en el pergamino o en el papel, sino para ser acogidas por una persona que reza, haci\u00e9ndolas brotar en su coraz\u00f3n. La palabra de Dios va al coraz\u00f3n. El <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c2a1_sp.html\"><em>Catecismo<\/em><\/a> afirma: \u00abA la lectura de la sagrada Escritura debe acompa\u00f1ar la oraci\u00f3n \u2014la Biblia no puede ser le\u00edda como una novela\u2014 para que se realice el di\u00e1logo de Dios con el hombre\u00bb (n. 2653). As\u00ed te lleva la oraci\u00f3n, porque es un di\u00e1logo con Dios. Ese vers\u00edculo de la Biblia ha sido escrito tambi\u00e9n para m\u00ed, hace siglos, para traerme una palabra de Dios. Ha sido escrito para cada uno de nosotros. A todos los creyentes les sucede esta experiencia: una pasaje de la Escritura, escuchado ya muchas veces, un d\u00eda de repente me habla e ilumina una situaci\u00f3n que estoy viviendo. Pero es necesario que yo, ese d\u00eda, est\u00e9 ah\u00ed, en la cita con esa Palabra, est\u00e9 ah\u00ed, escuchando la Palabra. Todos los d\u00edas Dios pasa y lanza una semilla en el terreno de nuestra vida. No sabemos si hoy encontrar\u00e1 suelo \u00e1rido, zarzas, o tierra buena, que har\u00e1 crecer esa semilla (cf. <em>Mc<\/em> 4,3-9). Depende de nosotros, de nuestra oraci\u00f3n, del coraz\u00f3n abierto con el que nos acercamos a las Escrituras para que se conviertan para nosotros en Palabra viviente de Dios. Dios pasa, continuamente, a trav\u00e9s de la Escritura. Y retomo lo que dije la semana pasada, que dec\u00eda san Agust\u00edn: \u201cTengo temor del Se\u00f1or cuando pasa\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 temor? Que yo no le escuche, que no me d\u00e9 cuenta de que es el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A trav\u00e9s de la oraci\u00f3n sucede como una nueva encarnaci\u00f3n del Verbo. Y somos nosotros los \u201ctabern\u00e1culos\u201d donde las palabras de Dios quieren ser acogidas y custodiadas, para poder visitar el mundo. Por eso es necesario acercarse a la Biblia sin segundas intenciones, sin instrumentalizarla. El creyente no busca en las Sagradas Escrituras el apoyo para la propia visi\u00f3n filos\u00f3fica o moral, sino porque espera en un encuentro; sabe que estas, estas palabras, han sido escritas en el Esp\u00edritu Santo y que por tanto en ese mismo Esp\u00edritu deben ser acogidas, ser comprendidas, para que el encuentro se realice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A m\u00ed me molesta un poco cuando escucho cristianos que recitan vers\u00edculos de la Biblia como los loros. \u201cOh, s\u00ed, el Se\u00f1or dice\u2026, quiere as\u00ed\u2026\u201d \u00bfPero t\u00fa te has encontrado con el Se\u00f1or, con ese vers\u00edculo? No es un problema solo de memoria: es un problema de la memoria del coraz\u00f3n, la que te abre para el encuentro con el Se\u00f1or. Y esa palabra, ese vers\u00edculo, te lleva al encuentro con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nosotros, por tanto, leemos las Escrituras para que estas \u201cnos lean a nosotros\u201d. Y es una gracia poder reconocerse en este o aquel personaje, en esta o esa situaci\u00f3n. La Biblia no est\u00e1 escrita para una humanidad gen\u00e9rica, sino para todos nosotros, para m\u00ed, para ti, para hombres y mujeres en carne y hueso, hombres y mujeres que tienen nombre y apellidos, como yo, como t\u00fa.&nbsp; Y la Palabra de Dios, impregnada del Esp\u00edritu Santo, cuando es acogida con un coraz\u00f3n abierto, no deja las cosas como antes, nunca, cambia algo. Y esta es la gracia y la fuerza de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La tradici\u00f3n cristiana es rica de experiencias y de reflexiones sobre la oraci\u00f3n con la Sagrada Escritura. En particular, se ha consolidado el m\u00e9todo de la \u201c<em>lectio divina<\/em>\u201d, nacido en ambiente mon\u00e1stico, pero ya practicado tambi\u00e9n por los cristianos que frecuentan las parroquias. Se trata ante todo de leer el pasaje b\u00edblico con atenci\u00f3n, es m\u00e1s, dir\u00eda con \u201cobediencia\u201d al texto, para comprender lo que significa en s\u00ed mismo. Sucesivamente se entra en di\u00e1logo con la Escritura, de modo que esas palabras se conviertan en motivo de meditaci\u00f3n y de oraci\u00f3n: permaneciendo siempre adherente al texto, empiezo a preguntarme sobre qu\u00e9 \u201cme dice a m\u00ed\u201d. Es un paso delicado: no hay que resbalar en interpretaciones subjetivistas, sino entrar en el surco vivo de la Tradici\u00f3n, que une a cada uno de nosotros a la Sagrada Escritura. Y el \u00faltimo paso de la <em>lectio divina<\/em> es la contemplaci\u00f3n. Aqu\u00ed las palabras y los pensamientos dejan lugar al amor, como entre enamorados a los cuales a veces les basta con mirarse en silencio. El texto b\u00edblico permanece, pero como un espejo, como un icono para contemplar. Y as\u00ed se tiene el di\u00e1logo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, la Palabra de Dios viene a vivir en nosotros y nosotros vivimos en ella. La Palabra inspira buenos prop\u00f3sitos y sostiene la acci\u00f3n; nos da fuerza, nos da serenidad, y tambi\u00e9n cuando nos pone en crisis nos da paz. En los d\u00edas \u201ctorcidos\u201d y confusos, asegura al coraz\u00f3n un n\u00facleo de confianza y de amor que lo protege de los ataques del maligno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed la Palabra de Dios se hace carne \u2014me permito usar esta expresi\u00f3n: se hace carne\u2014&nbsp; en aquellos que la acogen en la oraci\u00f3n. En algunos textos antiguos surge la intuici\u00f3n de que los cristianos se identifican tanto con la Palabra que, incluso si quemaran todas las Biblias del mundo, se podr\u00eda salvar el \u201ccalco\u201d a trav\u00e9s de la huella que ha dejado en la vida de los santos. Esta es una bonita expresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La vida cristiana es obra, al mismo tiempo, de obediencia y de creatividad. Un buen cristiano debe ser obediente, pero debe ser creativo. Obediente, porque escucha la Palabra de Dios; creativo, porque tiene el Esp\u00edritu Santo dentro que le impulsa a practicarla, a llevarla adelante. Jes\u00fas lo dice al final de un discurso suyo pronunciado en par\u00e1bolas, con esta comparaci\u00f3n: \u00abAs\u00ed, todo escriba que se ha hecho disc\u00edpulo del Reino de los Cielos es semejante al due\u00f1o de una casa que saca de sus arcas \u2014del coraz\u00f3n\u2014&nbsp; lo nuevo y lo viejo\u00bb (<em>Mt<\/em> 13,52). Las Sagradas Escrituras son un tesoro inagotable. Que el Se\u00f1or nos conceda, a todos nosotros, tomar de ah\u00ed cada vez m\u00e1s, mediante la oraci\u00f3n. Gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Francisco<\/em><\/p>\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet, artista. Lectura Espiritual Catequesis del Papa Francisco. La oraci\u00f3n con las Sagradas Escrituras Hoy quisiera detenerme sobre la oraci\u00f3n que podemos hacer a partir de un pasaje de la Biblia. 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