{"id":23648,"date":"2024-10-18T23:51:41","date_gmt":"2024-10-18T21:51:41","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=23648"},"modified":"2024-10-18T23:51:44","modified_gmt":"2024-10-18T21:51:44","slug":"diumenge-xxix-durant-lany-b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/diumenge-xxix-durant-lany-b\/","title":{"rendered":"DIUMENGE XXIX durant l&#8217;any \/ B"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%;height: 10px\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 39px\">\n<td style=\"width: 39.9999%;text-align: center;height: 10px\">\n<div id=\"attachment_23637\" style=\"width: 276px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23637\" class=\"wp-image-23637\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/10\/0_29_B_24_i.jpg\" alt=\"\" width=\"276\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/10\/0_29_B_24_i.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/10\/0_29_B_24_i-300x212.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/10\/0_29_B_24_i-768x542.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/10\/0_29_B_24_i-560x396.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23637\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"width: 60.0001%;height: 10px;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 193px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13809\/2\/hd3893.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"113\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abId e invitad\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_qoFALmjX6k?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; 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<em>La oraci\u00f3n de la Iglesia naciente<\/em><br><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los primeros pasos de la Iglesia en el mundo estuvieron marcados por la oraci\u00f3n. Los escritos apost\u00f3licos y la gran narraci\u00f3n de los <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em> nos devuelven la imagen de una Iglesia en camino, una Iglesia trabajadora, pero que encuentra en las reuniones de oraci\u00f3n la base y el impulso para la acci\u00f3n misionera. La imagen de la comunidad primitiva de Jerusal\u00e9n es punto de referencia para cualquier otra experiencia cristiana. Escribe Lucas en el Libro de los Hechos: \u00abAcud\u00edan asiduamente a la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles, a la comuni\u00f3n, a la fracci\u00f3n del pan y a las oraciones\u00bb (2,42). La comunidad persevera en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Encontramos aqu\u00ed cuatro caracter\u00edsticas esenciales de la vida eclesial: la escucha de la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles, primero; segundo, la custodia de la comuni\u00f3n rec\u00edproca; tercero, la fracci\u00f3n del pan y, cuarto, la oraci\u00f3n. Estas nos recuerdan que la existencia de la Iglesia tiene sentido si permanece firmemente unida a Cristo, es decir en la comunidad, en su Palabra, en la Eucarist\u00eda y en la oraci\u00f3n. Es el modo de unirnos, nosotros, a Cristo. La predicaci\u00f3n y la catequesis testimonian las palabras y los gestos del Maestro; la b\u00fasqueda constante de la comuni\u00f3n fraterna preserva de ego\u00edsmos y particularismos; la fracci\u00f3n del pan realiza el sacramento de la presencia de Jes\u00fas en medio de nosotros: \u00c9l no estar\u00e1 nunca ausente, en la Eucarist\u00eda es \u00c9l. \u00c9l vive y camina con nosotros. Y finalmente la oraci\u00f3n, que es el espacio del di\u00e1logo con el Padre, mediante Cristo en el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todo lo que en la Iglesia crece fuera de estas \u201ccoordenadas\u201d, no tiene fundamento. Para discernir una situaci\u00f3n tenemos que preguntarnos c\u00f3mo, en esta situaci\u00f3n, est\u00e1n estas cuatro coordenadas: la predicaci\u00f3n, la b\u00fasqueda constante de la comuni\u00f3n fraterna \u2014la caridad\u2014, la fracci\u00f3n del pan \u2014es decir la vida eucar\u00edstica\u2014 y la oraci\u00f3n. Cualquier situaci\u00f3n debe ser valorada a la luz de estas cuatro coordenadas. Lo que no entra en estas coordenadas est\u00e1 privado de eclesialidad, no es eclesial. Es Dios quien hace la Iglesia, no el clamor de las obras. La Iglesia no es un mercado, la Iglesia no es un grupo de empresarios que van adelante con esta nueva empresa. La Iglesia es obra del Esp\u00edritu Santo, que Jes\u00fas nos ha enviado para reunirnos. La Iglesia es precisamente el trabajo del Esp\u00edritu en la comunidad cristiana, en la vida comunitaria, en la Eucarist\u00eda, en la oraci\u00f3n, siempre. Y todo lo que crece fuera de estas coordenadas no tiene fundamento, es como una casa construida sobre arena (cfr. <em>Mt<\/em> 7, 24-27).&nbsp; Es Dios quien hace la Iglesia, no el clamor de las obras. Es la palabra de Jes\u00fas la que llena de sentido nuestros esfuerzos. Es en la humildad que se construye el futuro del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A veces, siento una gran tristeza cuando veo alguna comunidad que, con buena voluntad, se equivoca de camino porque piensa que hace Iglesia en m\u00edtines, como si fuera un partido pol\u00edtico: la mayor\u00eda, la minor\u00eda, qu\u00e9 piensa este, ese, el otro\u2026 \u201cEsto es como un S\u00ednodo, un camino sinodal que nosotros debemos hacer\u201d. Yo me pregunto: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el Esp\u00edritu Santo, ah\u00ed? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la oraci\u00f3n? \u00bfD\u00f3nde el amor comunitario? \u00bfD\u00f3nde la Eucarist\u00eda? Sin estas cuatro coordenadas, la Iglesia se convierte en una sociedad humana, un partido pol\u00edtico \u2014mayor\u00eda, minor\u00eda\u2014, los cambios se hacen como si fuera una empresa, por mayor\u00eda o minor\u00eda\u2026 Pero no est\u00e1 el Esp\u00edritu Santo. Y la presencia del Esp\u00edritu Santo est\u00e1 precisamente garantizada por estas cuatro coordenadas. Para valorar una situaci\u00f3n, si es eclesial o no es eclesial, pregunt\u00e9monos si est\u00e1n estas cuatro coordenadas: la vida comunitaria, la oraci\u00f3n, la Eucarist\u00eda\u2026 [la predicaci\u00f3n], c\u00f3mo se desarrolla la vida en estas cuatro coordenadas. Si falta esto, falta el Esp\u00edritu, y si falta el Esp\u00edritu nosotros seremos una bonita asociaci\u00f3n humanitaria, de beneficencia, bien, bien, tambi\u00e9n un partido, digamos as\u00ed, eclesial, pero no est\u00e1 la Iglesia. Y por esto la Iglesia no puede crecer por estas cosas: crece no por proselitismo, como cualquier empresa, crece por atracci\u00f3n. \u00bfY qui\u00e9n mueve la atracci\u00f3n? El Esp\u00edritu Santo. No olvidemos nunca esta palabra de <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es.html\">Benedicto XVI<\/a>. \u201cLa Iglesia no crece por proselitismo, crece por atracci\u00f3n\u201d. Si falta el Esp\u00edritu Santo, que es lo que atrae a Jes\u00fas, ah\u00ed no est\u00e1 la Iglesia. Hay un bonito club de amigos, bien, con buenas intenciones, pero no est\u00e1 la Iglesia, no hay sinodalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Leyendo los Hechos de los Ap\u00f3stoles descubrimos entonces c\u00f3mo el poderoso motor de la evangelizaci\u00f3n son las reuniones de oraci\u00f3n, donde quien participa experimenta en vivo la presencia de Jes\u00fas y es tocado por el Esp\u00edritu. Los miembros de la primera comunidad \u2014pero esto vale siempre, tambi\u00e9n para nosotros hoy\u2014 perciben que la historia del encuentro con Jes\u00fas no se detuvo en el momento de la Ascensi\u00f3n, sino que contin\u00faa en su vida. Contando lo que ha dicho y hecho el Se\u00f1or \u2014la escucha de la Palabra\u2014, rezando para entrar en comuni\u00f3n con \u00c9l, todo se vuelve vivo. La oraci\u00f3n infunde luz y calor: el don del Esp\u00edritu hace nacer en ellos el fervor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al respecto, el <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c1a3_sp.html\"><em>Catecismo<\/em><\/a> tiene una expresi\u00f3n muy profunda. Dice as\u00ed: \u00abEl Esp\u00edritu Santo, que recuerda as\u00ed a Cristo ante su Iglesia orante, conduce a \u00e9sta tambi\u00e9n hacia la Verdad plena, y suscita nuevas formulaciones que expresar\u00e1n el insondable Misterio de Cristo que act\u00faa en la vida, los sacramentos y la misi\u00f3n de su Iglesia\u00bb (n. 2625). Esta es la obra del Esp\u00edritu en la Iglesia: recordar a Jes\u00fas. Jes\u00fas mismo lo ha dicho: \u00c9l os ense\u00f1ar\u00e1 y os recordar\u00e1. La misi\u00f3n es recordar a Jes\u00fas, pero no como un ejercicio&nbsp;mnem\u00f3nico. Los cristianos, caminando por los senderos de la misi\u00f3n, recuerdan a Jes\u00fas haci\u00e9ndolo presente nuevamente; y de \u00c9l, de su Esp\u00edritu, reciben el \u201cimpulso\u201d para ir, para anunciar, para servir. En la oraci\u00f3n, el cristiano se sumerge en el misterio de Dios que ama a cada hombre, ese Dios que desea que el Evangelio sea predicado a todos. Dios es Dios para todos, y en Jes\u00fas todo muro de separaci\u00f3n es definitivamente derrumbado: como dice San Pablo, \u00c9l es nuestra paz, es decir \u00abel que de los dos pueblos hizo uno\u00bb (<em>Ef<\/em> 2,14). Jes\u00fas ha&nbsp; hecho la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed la vida de la Iglesia primitiva est\u00e1 marcada por una sucesi\u00f3n continua de celebraciones, convocatorias, tiempos de oraci\u00f3n tanto comunitaria como personal. Y es el Esp\u00edritu que concede fuerza a los predicadores que se ponen en viaje, y que por amor de Jes\u00fas surcan los mares, enfrentan peligros, se someten a humillaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dios dona amor, Dios pide amor. Esta es la ra\u00edz m\u00edstica de toda la vida creyente. Los primeros cristianos en oraci\u00f3n, pero tambi\u00e9n nosotros que venimos varios siglos despu\u00e9s, vivimos todos la misma experiencia. El Esp\u00edritu anima todo. Y todo cristiano que no tiene miedo de dedicar tiempo a la oraci\u00f3n puede hacer propias las palabras del ap\u00f3stol Pablo: \u00abLa vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u00bb (<em>Gal<\/em> 2, 20). La oraci\u00f3n te hace consciente de esto. Solo en el silencio de la adoraci\u00f3n se experimenta toda la verdad de estas palabras. Tenemos que retomar el sentido de la adoraci\u00f3n. Adorar, adorar a Dios, adorar a Jes\u00fas, adorar al Esp\u00edritu. El Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu: adorar. En silencio. La oraci\u00f3n de la adoraci\u00f3n es la oraci\u00f3n que nos hace reconocer a Dios como principio y fin de toda la historia. Y esta oraci\u00f3n es el fuego vivo del Esp\u00edritu que da fuerza al testimonio y a la misi\u00f3n. Gracias.<br>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet, artista. Lectura Espiritual Catequesis 16; La oraci\u00f3n de la Iglesia naciente Los primeros pasos de la Iglesia en el mundo estuvieron marcados por la oraci\u00f3n. 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