{"id":23560,"date":"2024-09-27T18:24:50","date_gmt":"2024-09-27T16:24:50","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=23560"},"modified":"2024-09-27T18:24:52","modified_gmt":"2024-09-27T16:24:52","slug":"domingo-xxvi-tiempo-ordinario-b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxvi-tiempo-ordinario-b\/","title":{"rendered":"DOMINGO XXVI tiempo ordinario \/ B"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%;height: 10px\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 39px\">\n<td style=\"width: 39.9999%;text-align: center;height: 10px\">\n<div id=\"attachment_23551\" style=\"width: 314px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23551\" class=\"wp-image-23551\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/09\/Mans_Unio_Forca.jpg\" alt=\"\" width=\"314\" height=\"177\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/09\/Mans_Unio_Forca.jpg 960w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/09\/Mans_Unio_Forca-300x169.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/09\/Mans_Unio_Forca-768x432.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/09\/Mans_Unio_Forca-560x315.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 314px) 100vw, 314px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23551\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"width: 60.0001%;height: 10px;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 224px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13799\/1\/fd3890.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg\" alt=\"\" width=\"224\" height=\"132\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abDios camina con su pueblo\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/F_b2Xy6rJBI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; 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Los Evangelios nos lo muestran cuando se retira a lugares apartados a rezar. Se trata de observaciones sobrias y discretas, que dejan solo imaginar esos di\u00e1logos orantes. Estos testimonian claramente que, tambi\u00e9n en los momentos de mayor dedicaci\u00f3n a los pobres y a los enfermos, Jes\u00fas no descuidaba nunca su di\u00e1logo \u00edntimo con el Padre. Cuanto m\u00e1s inmerso estaba en las necesidades de la gente, m\u00e1s sent\u00eda la necesidad de reposar en la Comuni\u00f3n trinitaria, de volver con el Padre y el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la vida de Jes\u00fas hay, por tanto, un secreto, escondido a los ojos humanos, que representa el n\u00facleo de todo. La oraci\u00f3n de Jes\u00fas es una realidad misteriosa, de la que intuimos solo algo, pero que permite leer en la justa perspectiva toda su misi\u00f3n. En esas horas solitarias &#8211; antes del alba o en la noche-, Jes\u00fas se sumerge en su intimidad con el Padre, es decir en el Amor del que toda alma tiene sed. Es lo que emerge desde los primeros d\u00edas de su ministerio p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un s\u00e1bado, por ejemplo, la peque\u00f1a ciudad de Cafarna\u00fan se transforma en un \u201chospital de campa\u00f1a\u201d: despu\u00e9s del atardecer llevan a Jes\u00fas a todos los enfermos, y \u00c9l les sana. Pero, antes del alba, Jes\u00fas desaparece: se retira a un lugar solitario y reza. Sim\u00f3n y los otros le buscan y cuando le encuentran, le dicen: \u201c\u00a1Todos te buscan!\u201d. \u00bfQu\u00e9 responde Jes\u00fas?: \u201cVayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que tambi\u00e9n all\u00ed predique; pues para eso he salido\u201d (cfr <em>Mc<\/em> 1, 35-38). Jes\u00fas siempre est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1, m\u00e1s all\u00e1 en la oraci\u00f3n con el Padre y m\u00e1s all\u00e1, en otros pueblos, otros horizontes para ir a predicar, otros pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La oraci\u00f3n es el tim\u00f3n que gu\u00eda la ruta de Jes\u00fas. Las etapas de su misi\u00f3n no son dictadas por los \u00e9xitos, ni el consenso, ni esa frase seductora \u201ctodos te buscan\u201d. La v\u00eda menos c\u00f3moda es la que traza el camino de Jes\u00fas, pero que obedece a la inspiraci\u00f3n del Padre, que Jes\u00fas escucha y acoge en su oraci\u00f3n solitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Catecismo afirma: \u00abCon su oraci\u00f3n, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a orar\u00bb (n. 2607). Por eso, del ejemplo de Jes\u00fas podemos extraer algunas caracter\u00edsticas de la oraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ante todo posee una primac\u00eda: es el primer deseo del d\u00eda, algo que se practica al alba, antes de que el mundo se despierte. Restituye un alma a lo que de otra manera se quedar\u00eda sin aliento. Un d\u00eda vivido sin oraci\u00f3n corre el riesgo de transformarse en una experiencia molesta, o aburrida: todo lo que nos sucede podr\u00eda convertirse para nosotros en un destino mal soportado y ciego. Jes\u00fas sin embargo educa en la obediencia a la realidad y por tanto a la escucha. La oraci\u00f3n es sobre todo escucha y encuentro con Dios. Los problemas de todos los d\u00edas, entonces, no se convierten en obst\u00e1culos, sino en llamamientos de Dios mismo a escuchar y encontrar a quien est\u00e1 de frente. Las pruebas de la vida cambian as\u00ed en ocasiones para crecer en la fe y en la caridad. El camino cotidiano, incluidas las fatigas, adquiere la perspectiva de una \u201cvocaci\u00f3n\u201d. La oraci\u00f3n tiene el poder de transformar en bien lo que en la vida de otro modo ser\u00eda una condena; la oraci\u00f3n tiene el poder de abrir un horizonte grande a la mente y de agrandar el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En segundo lugar, la oraci\u00f3n es un arte para practicar con insistencia. Jes\u00fas mismo nos dice: llamad, llamad, llamad. Todos somos capaces de oraciones epis\u00f3dicas, que nacen de la emoci\u00f3n de un momento; pero Jes\u00fas nos educa en otro tipo de oraci\u00f3n: la que conoce una disciplina, un ejercicio y se asume dentro de una regla de vida. Una oraci\u00f3n perseverante produce una transformaci\u00f3n progresiva, hace fuertes en los per\u00edodos de tribulaci\u00f3n, dona la gracia de ser sostenidos por Aquel que nos ama y nos protege siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otra caracter\u00edstica de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas es la soledad. Quien reza no se evade del mundo, sino que prefiere los lugares desiertos. All\u00ed, en el silencio, pueden emerger muchas voces que escondemos en la intimidad: los deseos m\u00e1s reprimidos, las verdades que persistimos en sofocar, etc. Y sobre todo, en el silencio habla Dios. Toda persona necesita de un espacio para s\u00ed misma, donde cultivar la propia vida interior, donde las acciones encuentran un sentido. Sin vida interior nos convertimos en superficiales, inquietos, ansiosos &#8211; \u00a1qu\u00e9 mal nos hace la ansiedad! Por esto tenemos que ir a la oraci\u00f3n; sin vida interior huimos de la realidad, y tambi\u00e9n huimos de nosotros mismos, somos hombres y mujeres siempre en fuga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, la oraci\u00f3n de Jes\u00fas es el lugar donde se percibe que todo viene de Dios y \u00c9l vuelve. A veces nosotros los seres humanos nos creemos due\u00f1os de todo, o al contrario perdemos toda estima por nosotros mismos, vamos de un lado para otro. La oraci\u00f3n nos ayuda a encontrar la dimensi\u00f3n adecuada, en la relaci\u00f3n con Dios, nuestro Padre, y con toda la creaci\u00f3n. Y la oraci\u00f3n de Jes\u00fas finalmente es abandonarse en las manos del Padre, como Jes\u00fas en el huerto de los olivos, en esa angustia: \u201cPadre si es posible\u2026, pero que se haga tu voluntad\u201d. El abandono en las manos del Padre. Es bonito cuando nosotros estamos inquietos, un poco preocupados y el Esp\u00edritu Santo nos transforma desde dentro y nos lleva a este abandono en las manos del Padre: \u201cPadre, que se haga tu voluntad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas, redescubramos, en el Evangelio, Jesucristo como maestro de oraci\u00f3n, y sigamos su ejemplo. Os aseguro que encontraremos la alegr\u00eda y la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet, artista. Lectura Espiritual Catequesis: 13. Jes\u00fas, hombre de oraci\u00f3n, 2 Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas! Durante su vida p\u00fablica, Jes\u00fas recurre constantemente a la fuerza de la oraci\u00f3n. Los Evangelios nos lo muestran cuando se retira a lugares apartados a rezar. 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