{"id":23311,"date":"2024-08-23T13:40:23","date_gmt":"2024-08-23T11:40:23","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=23311"},"modified":"2024-08-23T13:40:25","modified_gmt":"2024-08-23T11:40:25","slug":"domingo-xxi-tiempo-ordinario-b-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxi-tiempo-ordinario-b-2024\/","title":{"rendered":"DOMINGO XXI tiempo ordinario \/ B \/ 2024"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%;height: 10px\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 39px\">\n<td style=\"width: 39.9999%;text-align: center;height: 10px\">\n<div id=\"attachment_23302\" style=\"width: 292px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23302\" class=\"wp-image-23302\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Veniu_a_mi.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Veniu_a_mi.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Veniu_a_mi-300x224.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Veniu_a_mi-768x573.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Veniu_a_mi-560x418.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23302\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"width: 60.0001%;height: 10px;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 209px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13782\/1\/fd3885.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg\" alt=\"\" width=\"209\" height=\"123\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"[EN PORTADA] - \u00bfEl hombre de hoy necesita ser salvado?\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3Z0rxCPx2nQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr>\n<h4>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"608\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amada240525.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23306\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amada240525.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amada240525-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amada240525-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amada240525-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<hr \/>\n<h3>Lectura Espiritual<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Catequesis: 8. La oraci\u00f3n de David<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En nuestro itinerario de catequesis sobre la oraci\u00f3n, hoy encontramos al rey David. Predilecto de Dios desde que era un muchacho, fue elegido para una misi\u00f3n \u00fanica, que jugar\u00e1 un papel central en la historia del pueblo de Dios y de nuestra misma fe. En los Evangelios, a Jes\u00fas se le llama varias veces \u201chijo de David\u201d; de hecho, como \u00e9l, nace en Bel\u00e9n. De la descendencia de David, seg\u00fan las promesas, viene el Mes\u00edas: un Rey totalmente seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios, en perfecta obediencia al Padre, cuya acci\u00f3n realiza fielmente su plan de salvaci\u00f3n. (cf. <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c1a1_sp.html#ART\u00cdCULO 1 EN EL ANTIGUO TESTAMENTO\"><em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em><\/a>, 2579).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La historia de David comienza en las colinas entorno a Bel\u00e9n, donde pastorea el reba\u00f1o su padre, Jes\u00e9. Es todav\u00eda un muchacho, el \u00faltimo de muchos hermanos. As\u00ed que cuando el profeta Samuel, por orden de Dios, se pone\u00a0a buscar el nuevo rey, parece casi que su padre se haya olvidado de aquel hijo m\u00e1s joven (cf. 1 Samuel 16,1-13). Trabajaba al aire libre: lo imaginamos amigo del viento, de los sonidos de la naturaleza, de los rayos del sol. Tiene una sola compa\u00f1\u00eda para confortar su alma: la c\u00edtara; y en las largas jornadas en soledad le gusta toca<strong>r<\/strong> y cantar a su Dios. Jugaba tambi\u00e9n con la honda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">David, por lo tanto, es ante todo <em>un pastor<\/em>: un hombre que cuida de los animales, que los defiende cuando llega el peligro, que les proporciona sustento. Cuando David, por voluntad de Dios, deber\u00e1 preocuparse del pueblo, no llevar\u00e1 a cabo acciones muy diferentes respecto a estas. Es por eso que en la Biblia la imagen del pastor es recurrente. Tambi\u00e9n Jes\u00fas se define como \u201cel buen pastor\u201d, su comportamiento es diferente de aquel del mercenario; \u00c9l ofrece su vida a favor de las ovejas, las gu\u00eda, conoce el nombre de cada una de ellas (cf. <em>Juan <\/em>10,11-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">David aprendi\u00f3 mucho de su primera ocupaci\u00f3n. As\u00ed, cuando el profeta Nat\u00e1n le recrimina su grave pecado\u00a0 (cf. <em>2 Samuel <\/em>12,1-15), David entender\u00e1 inmediatamente que ha sido un mal pastor, que ha depredado a otro hombre de la \u00fanica oveja que \u00e9l amaba, que ya no era un humilde servidor sino un enfermo de poder, un furtivo que mata y saquea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un segundo aspecto caracter\u00edstico presente en la vocaci\u00f3n de David es su alma de poeta. De esta peque\u00f1a observaci\u00f3n deducimos que David no ha sido un hombre vulgar, como a menudo puede suceder a los individuos obligados a vivir durante mucho tiempo aislados de la sociedad. Es, en cambio, una persona sensible, que ama la m\u00fasica y el canto. La c\u00edtara lo acompa\u00f1ar\u00e1 siempre: a veces para elevar a Dios un himno de alegr\u00eda (cf. <em>2 Samuel<\/em> 6,16), otras veces para expresar un lamento o para confesar su propio pecado (cf. <em>Salmos<\/em> 51,3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mundo que se presenta ante sus ojos no es una escena muda: su mirada capta, detr\u00e1s del desarrollo de las cosas, un misterio m\u00e1s grande. La oraci\u00f3n nace precisamente de all\u00ed: de la convicci\u00f3n de que la vida no es algo que nos resbala, sino que es un misterio asombroso, que en nosotros provoca la poes\u00eda, la m\u00fasica, la gratitud, la alabanza o el lamento, la s\u00faplica. Cuando a una persona le falta esa dimensi\u00f3n po\u00e9tica, digamos que cuando le falta la poes\u00eda, su alma cojea. La tradici\u00f3n quiere por ello que David sea el gran art\u00edfice de la composici\u00f3n de los salmos. Estos llevan, a menudo, al inicio, una referencia expl\u00edcita al rey de Israel, y a algunos de los sucesos m\u00e1s o menos nobles de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">David tiene un sue\u00f1o: el de ser un buen pastor. Alguna vez ser\u00e1 capaz de estar a la altura de esta tarea, otras veces, menos; pero lo que importa, en el contexto de la historia de la salvaci\u00f3n, es que sea profec\u00eda de otro Rey, del que \u00e9l es solo anuncio y prefiguraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Miremos a David, pensemos en David. Santo y pecador, perseguido y perseguidor, v\u00edctima y verdugo, que es una contradicci\u00f3n. David fue todo esto, junto. Y tambi\u00e9n nosotros registramos en nuestra vida trazos a menudo opuestos; en la trama de la vida, todos los hombres pecan a menudo de incoherencia. Hay un solo hilo conductor, en la vida de David, que da unidad a todo lo que sucede: su oraci\u00f3n. Esa es la voz que no se apaga nunca. David santo, reza; David pecador, reza; David perseguido, reza; David perseguidor, reza; David v\u00edctima, reza. Incluso David verdugo, reza. Este es el hilo conductor de su vida. Un hombre de oraci\u00f3n. esa es la voz que nunca se apaga: tanto si asume los tonos del j\u00fabilo, como los del lamento siempre es la misma oraci\u00f3n, solo cambia la melod\u00eda. Y haciendo as\u00ed, David nos ense\u00f1a a poner todo en el di\u00e1logo con Dios: tanto la alegr\u00eda como la culpa, el amor como el sufrimiento, la amistad o una enfermedad. Todo puede convertirse en una palabra dirigida al \u201cT\u00fa\u201d que siempre nos escucha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">David, que ha conocido la soledad, en realidad nunca ha estado solo. Y en el fondo esta es la potencia de la oraci\u00f3n, en todos aquellos que le dan espacio en su vida. La oraci\u00f3n te da nobleza, y David es noble porque reza. Pero es un verdugo que reza, se arrepiente y la nobleza vuelve gracias a la oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n nos da nobleza: es capaz de asegurar la relaci\u00f3n con Dios, que es el verdadero Compa\u00f1ero de camino del hombre, en medio de los miles avatares de la vida, buenos o malos: pero siempre la oraci\u00f3n. Gracias, Se\u00f1or. Tengo miedo, Se\u00f1or. Ay\u00fadame, Se\u00f1or. Perd\u00f3name, Se\u00f1or. Es tanta la confianza de David, que cuando era perseguido y debi\u00f3 escapar, no dej\u00f3 que nadie lo defendiera: \u201cSi mi Dios me humilla as\u00ed, \u00c9l sabe\u201d, porque la nobleza de la oraci\u00f3n nos deja en las manos de Dios. Esas manos plagadas de amor: las \u00fanicas manos seguras que tenemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet, artista. 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