{"id":23196,"date":"2024-08-10T08:01:58","date_gmt":"2024-08-10T06:01:58","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=23196"},"modified":"2024-08-10T08:02:00","modified_gmt":"2024-08-10T06:02:00","slug":"domingo-xix-tiempo-ordinario-b-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xix-tiempo-ordinario-b-2024\/","title":{"rendered":"DOMINGO XIX tiempo ordinario \/ B \/ 2024"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%;height: 10px\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 39px\">\n<td style=\"width: 39.9999%;text-align: center;height: 10px\">\n<div id=\"attachment_23186\" style=\"width: 277px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23186\" class=\"wp-image-23186\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Jesus_Pa_Vida_01.jpg\" alt=\"\" width=\"277\" height=\"172\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Jesus_Pa_Vida_01.jpg 559w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/Jesus_Pa_Vida_01-300x186.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 277px) 100vw, 277px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23186\" class=\"wp-caption-text\">Llegir la Paraula de D\u00e9u<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"width: 60.0001%;height: 10px;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 228px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/2024\/08\/09\/11-agost-2024-3882\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"[EN PORTADA] - La Asunci\u00f3n de la Virgen Maria\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ppy0-QkMCUQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr>\n<h4>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"608\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amadeu_240811.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23188\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amadeu_240811.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amadeu_240811-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amadeu_240811-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/08\/amadeu_240811-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<hr \/>\n<h3>Lectura Espiritual<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Catequesis.\u00a0\u00a0<\/em>La oraci\u00f3n de Mois\u00e9s<br \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En nuestro itinerario sobre el tema de la oraci\u00f3n, nos estamos dando cuenta de que Dios nunca am\u00f3 tratar con orantes \u201cf\u00e1ciles\u201d. Y ni siquiera Mois\u00e9s ser\u00e1 un interlocutor \u201cd\u00e9bil\u201d, desde el primer d\u00eda de su vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando Dios lo llama, Mois\u00e9s es humanamente \u201cun fracasado\u201d. El libro del \u00c9xodo nos lo representa en la tierra de Madi\u00e1n como un fugitivo. De joven hab\u00eda sentido piedad por su gente y hab\u00eda tomado partido en defensa de los oprimidos. Pero pronto descubre que, a pesar de sus buenos prop\u00f3sitos, de sus manos no brota justicia, si acaso, violencia. He aqu\u00ed los sue\u00f1os de gloria que se hacen trizas: Mois\u00e9s ya no es un funcionario prometedor, destinado a una carrera r\u00e1pida, sino alguien que se ha jugado las oportunidades, y ahora pastorea un reba\u00f1o que ni siquiera es suyo. Y es precisamente en el silencio del desierto de Madi\u00e1n donde Dios convoca a Mois\u00e9s a la revelaci\u00f3n de la zarza ardiente: \u00ab\u201cYo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob\u201d. Mois\u00e9s se cubri\u00f3 el rostro, porque tem\u00eda ver a Dios\u00bb (<em>\u00c9xodo<\/em> 3,6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A Dios que habla, que le invita a ocuparse de nuevo del pueblo de Israel, Mois\u00e9s opone sus temores, sus objeciones: no es digno de esa misi\u00f3n, no conoce el nombre de Dios, no ser\u00e1 cre\u00eddo por los israelitas, tiene una lengua que tartamudea\u2026 Y as\u00ed tantas objeciones. La palabra que florece m\u00e1s a menudo de los labios de Mois\u00e9s, en cada oraci\u00f3n que dirige a Dios, es la pregunta \u201c\u00bfpor qu\u00e9?\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 me has enviado? \u00bfPor qu\u00e9 quieres liberar a este pueblo? En el Pentateuco hay, de hecho, un pasaje dram\u00e1tico en el que Dios reprocha a Mois\u00e9s su falta de confianza, falta que le impedir\u00e1 la entrada en la tierra prometida. (cf. <em>N\u00fameros<\/em> 20,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con estos temores, con este coraz\u00f3n que a menudo vacila, \u00bfc\u00f3mo puede rezar Mois\u00e9s? Es m\u00e1s, Mois\u00e9s parece un hombre como nosotros. Y tambi\u00e9n esto nos sucede a nosotros: cuando tenemos dudas, pero \u00bfc\u00f3mo podemos rezar? No nos apetece rezar. Y es por su debilidad, m\u00e1s que por su fuerza, por lo que quedamos impresionados. Encargado por Dios de transmitir la Ley a su pueblo, fundador del culto divino, mediador de los misterios m\u00e1s altos, no por ello dejar\u00e1 de mantener v\u00ednculos estrechos con su pueblo, especialmente en la hora de la tentaci\u00f3n y del pecado. Siempre ligado al pueblo. Mois\u00e9s nunca perdi\u00f3 la memoria de su pueblo. Y esta es una grandeza de los pastores: no olvidar al pueblo, no olvidar las ra\u00edces. Es lo que dice Pablo a su amado joven obispo Timoteo: \u201cAcu\u00e9rdate de tu madre y de tu abuela, de tus ra\u00edces, de tu pueblo\u201d. Mois\u00e9s es tan amigo de Dios como para poder hablar con \u00c9l cara a cara (cf. <em>\u00c9xodo<\/em> 33,11); y ser\u00e1 tan amigo de los hombres como para sentir misericordia por sus pecados, por sus tentaciones, por la nostalgia repentina que los exiliados sienten por el pasado, pensando en cuando estaban en Egipto.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mois\u00e9s no reniega de Dios, pero ni siquiera reniega de su pueblo. Es coherente con su sangre, es coherente con la voz de Dios. Mois\u00e9s no es, por lo tanto, un l\u00edder autoritario y desp\u00f3tico; es m\u00e1s, el libro de los N\u00fameros lo define como \u201cun hombre muy humilde, m\u00e1s que hombre alguno sobre la haz de la tierra\u201d (cf. 12, 3). A pesar de su condici\u00f3n de privilegiado, Mois\u00e9s no deja de pertenecer a ese grupo de pobres de esp\u00edritu que viven haciendo de la confianza en Dios el consuelo de su camino. Es un hombre del pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed, el modo m\u00e1s proprio de rezar de Mois\u00e9s ser\u00e1 la intercesi\u00f3n (cf. <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c2a1_sp.html\"><em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em><\/a>, 2574). Su fe en Dios se funde con el sentido de paternidad que cultiva por su pueblo. La Escritura lo suele representar con las manos tendidas hacia lo alto, hacia Dios, como para actuar como un puente con su propia persona entre el cielo y la tierra. Incluso en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, incluso el d\u00eda en que el pueblo repudia a Dios y a \u00e9l mismo como gu\u00eda para hacerse un becerro de oro, Mois\u00e9s no es capaz de dejar de lado a su pueblo. Es mi pueblo. Es tu pueblo. Es mi pueblo. No reniega ni de Dios ni del pueblo. Y dice a Dios: \u00ab\u00a1Ay! Este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro. Con todo, si te dignas perdonar su pecado&#8230;, y si no, b\u00f3rrame del libro que has escrito\u00bb (<em>\u00c9xodo <\/em>32,31-32). Mois\u00e9s no cambia al pueblo. Es el puente, es el intercesor. Los dos, el pueblo y Dios y \u00e9l est\u00e1 en el medio. No vende a su gente para hacer carrera. No es un arribista, es un intercesor: por su gente, por su carne, por su historia, por su pueblo y por Dios que lo ha llamado. Es el puente. Qu\u00e9 hermoso ejemplo para todos los pastores que deben ser \u201cpuente\u201d. Por eso, se les llama <em>pontifex<\/em>, puentes. Los pastores son puentes entre el pueblo al que pertenecen y Dios, al que pertenecen por vocaci\u00f3n. As\u00ed es Mois\u00e9s: \u201cPerdona Se\u00f1or su pecado, de otro modo, si T\u00fa no perdonas, b\u00f3rrame de tu libro que has escrito. No quiero hacer carrera con mi pueblo\u201d. Y esta es la oraci\u00f3n que los verdaderos creyentes cultivan en su vida espiritual. Incluso si experimentan los defectos de la gente y su lejan\u00eda de Dios, estos orantes no los condenan, no los rechazan. La actitud de intercesi\u00f3n es propia de los santos, que, a imitaci\u00f3n de Jes\u00fas, son \u201cpuentes\u201d entre Dios y su pueblo. Mois\u00e9s, en este sentido, ha sido el profeta m\u00e1s grande de Jes\u00fas, nuestro abogado e intercesor. (cf. <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c1a1_sp.html#ART\u00cdCULO 1 EN EL ANTIGUO TESTAMENTO\"><em>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/em><\/a>, 2577).\u00a0Y tambi\u00e9n hoy, Jes\u00fas es el <em>pontifex<\/em>, es el puente entre nosotros y el Padre. Y Jes\u00fas intercede por nosotros, hace ver al Padre las llagas que son el precio de nuestra salvaci\u00f3n e intercede. Y Mois\u00e9s es la figura de Jes\u00fas que hoy reza por nosotros, intercede por nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mois\u00e9s nos anima a rezar con el mismo ardor que Jes\u00fas, a interceder por el mundo, a recordar que este, a pesar de sus fragilidades, pertenece siempre a Dios. Todos pertenecen a Dios. Los peores pecadores, la gente m\u00e1s malvada, los dirigentes m\u00e1s corruptos son hijos de Dios y Jes\u00fas siente esto e intercede por todos. Y el mundo vive y prospera gracias a la bendici\u00f3n del justo, a la oraci\u00f3n de piedad, a esta oraci\u00f3n de piedad, el santo, el justo, el intercesor, el sacerdote, el obispo, el Papa, el laico, cualquier bautizado eleva incesantemente por los hombres, en todo lugar y en todo tiempo de la historia. Pensemos en Mois\u00e9s, el intercesor. Y cuando nos entren las ganas de condenar a alguien y nos enfademos por dentro \u2014enfadarse hace bien, pero condenar no hace bien\u2014 intercedamos por \u00e9l: esto nos ayudar\u00e1 mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet, artista. Lectura Espiritual Catequesis.\u00a0\u00a0La oraci\u00f3n de Mois\u00e9s Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas! En nuestro itinerario sobre el tema de la oraci\u00f3n, nos estamos dando cuenta de que Dios nunca am\u00f3 tratar con orantes \u201cf\u00e1ciles\u201d. 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