{"id":23074,"date":"2024-07-20T07:32:27","date_gmt":"2024-07-20T05:32:27","guid":{"rendered":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=23074"},"modified":"2024-07-20T07:32:29","modified_gmt":"2024-07-20T05:32:29","slug":"domingo-xvi-tiempo-ordinario-b-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xvi-tiempo-ordinario-b-2024\/","title":{"rendered":"DOMINGO XVI tiempo ordinario \/ B \/ 2024"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"border-collapse: collapse;width: 100%;height: 10px\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 39px\">\n<td style=\"width: 39.9999%;text-align: center;height: 10px\">\n<div id=\"attachment_23064\" style=\"width: 264px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-23064\" class=\"wp-image-23064\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/Jesus_Bon_Pastor_1.jpg\" alt=\"\" width=\"264\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/Jesus_Bon_Pastor_1.jpg 595w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/Jesus_Bon_Pastor_1-223x300.jpg 223w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/Jesus_Bon_Pastor_1-560x753.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 264px) 100vw, 264px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-23064\" class=\"wp-caption-text\">Llegir la Paraula de D\u00e9u<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"width: 60.0001%;height: 10px;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 228px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13775\/1\/fd3880.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"134\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical. (Edici\u00f3n biling\u00fce)<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abVaticano II (6): Declaraciones Conciliares y el llamamiento a la misi\u00f3n\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/shLz8ACk0SA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Tiempo de actuar, tiempo de descansar - 16\u00ba Domingo del Tiempo Ordinario , Ciclo B\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/KPQW0N4ghNE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<hr>\n<h4>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"608\" src=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/amadeu_240721.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-23070\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/amadeu_240721.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/amadeu_240721-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/amadeu_240721-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2024\/07\/amadeu_240721-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<hr>\n<h3>Lectura Espiritual<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Catequesis.&nbsp;&nbsp;<\/em>La oraci\u00f3n de los justos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dedicamos la catequesis de hoy a la <em>oraci\u00f3n de los justos<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El plan de Dios para la humanidad es bueno, pero en nuestra vida diaria experimentamos la presencia del mal: es una experiencia diaria. Los primeros cap\u00edtulos del Libro del G\u00e9nesis describen la expansi\u00f3n progresiva del pecado en las vivencias humanas. Ad\u00e1n y Eva (cf. <em>Gn<\/em> 3,1-7) dudan de las intenciones ben\u00e9volas de Dios, pensando que se trate de una deidad envidiosa que impide su felicidad. De ah\u00ed la rebeli\u00f3n: ya no creen en un Creador generoso que desea su felicidad. Su coraz\u00f3n, cediendo a la tentaci\u00f3n del Maligno, es presa de delirios de omnipotencia: \u201cSi comemos el fruto del \u00e1rbol, nos haremos semejantes a Dios\u201d (cf. v. 5). Y esta es la tentaci\u00f3n: esta es la ambici\u00f3n que penetra en el coraz\u00f3n. Pero la experiencia va en la direcci\u00f3n opuesta: sus ojos se abren y descubren que est\u00e1n desnudos (v. 7), sin nada. No lo olvid\u00e9is: el tentador es un mal pagador, paga mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mal se vuelve a\u00fan m\u00e1s arrollador con la segunda generaci\u00f3n humana, es m\u00e1s fuerte: es la historia de Ca\u00edn y Abel (cf. <em>Gn<\/em> 4,1-16). Ca\u00edn tiene envidia de su hermano: est\u00e1 presente el gusano de la envidia; aunque es el primog\u00e9nito, ve a Abel como un rival, uno que amenaza su primac\u00eda. El mal se asoma a su coraz\u00f3n y Ca\u00edn es incapaz de dominarlo. El mal empieza a penetrar en el coraz\u00f3n: los pensamientos son siempre los de mirar mal al otro, con sospecha. Y esto sucede tambi\u00e9n con el pensamiento: \u201cEste es malo, me perjudicar\u00e1\u201d&#8230; Y este pensamiento se va abriendo paso en el coraz\u00f3n..Y as\u00ed la historia de la primera fraternidad termina con un asesinato. Pienso, hoy, en la fraternidad humana&#8230;guerras por doquier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la descendencia de Ca\u00edn se desarrollan los oficios y las artes, pero tambi\u00e9n se desarrolla la violencia, expresada en el siniestro c\u00e1ntico de L\u00e1mec, que suena como un himno de venganza: \u00abYo mat\u00e9 a un hombre por una herida que me hizo y a un muchacho por un cardenal que recib\u00ed. Ca\u00edn ser\u00e1 vengado siete veces, mas L\u00e1mec lo ser\u00e1 setenta y siete\u00bb (<em>Gn<\/em> 4,23-24). La venganza: \u201cLo has hecho \u00a1vas a pagarlo!\u201d. Pero eso no lo dice el juez, lo digo yo. Y yo me vuelvo juez de la situaci\u00f3n.Y as\u00ed el mal se propaga como un incendio hasta ocupar todo el cuadro: \u00abViendo Yahveh que la maldad del hombre cund\u00eda en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba su coraz\u00f3n eran puro mal de continuo\u00ab (<em>Gn<\/em> 6,5). Los grandes frescos del diluvio universal (cap. 6-7) y la torre de Babel (cap. 11) revelan que es necesario un nuevo comienzo, como una nueva creaci\u00f3n, que tendr\u00e1 su cumplimiento en Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y sin embargo, en estas primeras p\u00e1ginas de la Biblia, tambi\u00e9n est\u00e1 escrita otra historia, menos llamativa, mucho m\u00e1s humilde y devota, que representa el rescate de la esperanza. Aunque casi todos se comportan con brutalidad, haciendo del odio y la conquista el gran motor de las vivencias humanas, hay personas capaces de rezar a Dios con sinceridad, capaces de escribir de otra manera el destino del hombre. Abel ofrece a Dios un sacrificio de primicias. Despu\u00e9s de su muerte, Ad\u00e1n y Eva tuvieron un tercer hijo, Set, de quien naci\u00f3 En\u00f3s (que significa \u201cmortal\u201d), y se dice: \u00abEn aquel tiempo comenzaron a invocar el nombre del Se\u00f1or\u00bb (4,26). Luego aparece Henoc, un personaje que \u201canduvo con Dios\u201d y fue arrebatado al cielo (cf. 5,22.24). Y finalmente est\u00e1 la historia de No\u00e9, un hombre justo que \u00abandaba con Dios\u00bb (6,9), frente al cual Dios detiene su prop\u00f3sito de borrar a la humanidad (cf. 6,7-8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Leyendo estas historias, uno tiene la impresi\u00f3n de que la oraci\u00f3n sea el dique, el refugio del hombre ante la oleada de maldad que crece en el mundo. Pens\u00e1ndolo bien tambi\u00e9n rezamos para ser salvados de nosotros mismos. Es importante rezar: \u201cSe\u00f1or, por favor, s\u00e1lvame de m\u00ed mismo, de mis ambiciones, de mis pasiones\u201d. Los orantes de las primeras p\u00e1ginas de la Biblia son hombres art\u00edfices de paz: en efecto, la oraci\u00f3n, cuando es aut\u00e9ntica, libera de los instintos de violencia y es una mirada dirigida a Dios, para que vuelva a ocuparse del coraz\u00f3n del hombre. Se lee en el Catecismo: \u00abEste car\u00e1cter de la oraci\u00f3n ha sido vivido en todas las religiones, por una muchedumbre de hombres piadosos\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p4s1c1a1_sp.html#ART\u00cdCULO 1 EN EL ANTIGUO TESTAMENTO\"><em>CCC<\/em><\/a>, 2569). La oraci\u00f3n cultiva prados de renacimiento en lugares donde el odio del hombre solo ha sido capaz de ensanchar el desierto. Y la oraci\u00f3n es poderosa, porque atrae el poder de Dios y el poder de Dios da siempre vida; siempre. Es el Dios de la vida y hace renacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por eso el se\u00f1or\u00edo de Dios pasa por la cadena de estos hombres y mujeres, a menudo incomprendidos o marginados en el mundo. Pero el mundo vive y crece gracias al poder de Dios que estos servidores suyos atraen con sus oraciones. Son una cadena que no hace ruido, que rara vez salta a los titulares, y sin embargo \u00a1es tan importante para devolver la confianza al mundo! Recuerdo la historia de un hombre: un jefe de gobierno, importante, no de esta \u00e9poca, del pasado. Un ateo que no ten\u00eda sentido religioso en su coraz\u00f3n, pero de ni\u00f1o escuchaba a su abuela rezar, y eso permaneci\u00f3 en su coraz\u00f3n. Y en un momento dif\u00edcil de su vida, ese recuerdo volvi\u00f3 a su coraz\u00f3n y dijo: \u201cPero la abuela rezaba&#8230;\u201d. As\u00ed que empez\u00f3 a rezar con las f\u00f3rmulas de su abuela y all\u00ed encontr\u00f3 a Jes\u00fas. La oraci\u00f3n es una cadena de vida, siempre: muchos hombres y mujeres que rezan, siembran la vida. La oraci\u00f3n siembra vida, la peque\u00f1a oraci\u00f3n: por eso es tan importante ense\u00f1ar a los ni\u00f1os a rezar. Me duele cuando me encuentro con ni\u00f1os que no saben hacerse la se\u00f1al de la cruz. Hay que ense\u00f1arles a hacer bien la se\u00f1al de la cruz, porque es la primera oraci\u00f3n. Es importante que los ni\u00f1os aprendan a rezar. Luego, a lo mejor, pueden olvidarse, tomar otro camino; pero las primeras oraciones aprendidas de ni\u00f1o permanecen en el coraz\u00f3n, porque son una semilla de vida, la semilla del di\u00e1logo con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El camino de Dios en la historia de Dios ha pasado por ellos: ha pasado por un \u201cresto\u201d de la humanidad que no se uniform\u00f3 a la ley del m\u00e1s fuerte, sino que pidi\u00f3 a Dios que hiciera sus milagros, y sobre todo que transformara nuestro coraz\u00f3n de piedra en un coraz\u00f3n de carne (cf. <em>Ez<\/em> 36,26). Y esto ayuda a la oraci\u00f3n: porque la oraci\u00f3n abre la puerta a Dios, transformando nuestro coraz\u00f3n tantas veces de piedra, en un coraz\u00f3n humano. Y se necesita mucha humanidad, y con la humanidad se reza bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Papa Francisco<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada art\u00edstica a l\u2019Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l\u2019Amadeu Bonet, artista. Lectura Espiritual Catequesis.&nbsp;&nbsp;La oraci\u00f3n de los justos Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas! Dedicamos la catequesis de hoy a la oraci\u00f3n de los justos. El plan de Dios para la humanidad es bueno, pero en nuestra vida diaria experimentamos la presencia del &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xvi-tiempo-ordinario-b-2024\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52,49],"tags":[],"class_list":["post-23074","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-para-reflexionar","category-preparando-el-domingo","item-wrap"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23074"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23076,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23074\/revisions\/23076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}