{"id":21564,"date":"2023-11-17T23:50:29","date_gmt":"2023-11-17T22:50:29","guid":{"rendered":"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=21564"},"modified":"2023-11-17T23:50:31","modified_gmt":"2023-11-17T22:50:31","slug":"domingo-xxxiii-tiempo-ordinario-a-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxxiii-tiempo-ordinario-a-2023\/","title":{"rendered":"DOMINGO XXXIII tiempo ordinario \/ A \/ 2023"},"content":{"rendered":"\n<table style=\"height: 10px;width: 97.3345%\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 256px\">\n<td style=\"height: 10px;width: 22.7119%;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_21554\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-21554\" class=\"wp-image-21554 size-medium\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-300x151.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"151\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-300x151.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-1024x515.jpg 1024w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-768x386.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-1536x772.jpg 1536w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-560x281.jpg 560w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII-280x140.jpg 280w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/Diumenge_XXXIII.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-21554\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div>\n<\/td>\n<td style=\"height: 10px;width: 29.8904%;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 240px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13673\/2\/hd3845.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"141\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abLa visita pastoral\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WIdRO1zcKr8?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Living for others - 33\u00ba Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/tnimnMEAzgg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h4><span style=\"color: #1c70ed\">Una mirada art\u00edstica a l&#8217;Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l&#8217;<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/span><\/h4>\n<figure class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"wp-block-image\"><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21557\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/amadeu-2.jpg\" alt=\"\" width=\"1417\" height=\"1077\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/amadeu-2.jpg 1417w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/amadeu-2-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/amadeu-2-1024x778.jpg 1024w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/amadeu-2-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/11\/amadeu-2-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 1417px) 100vw, 1417px\" \/><\/p>\n\n\n\n<h2>Lectura Espiritual<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>LA MUERTE (1)<br \/><\/strong><strong><em>El grito y el silencio son los dos polos de la vida espiritual.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mayor dilema existencial no es simplemente la muerte, sino la muerte del hijo: no s\u00f3lo morir a uno mismo, sino a la propia obra. Morir al hijo es morir a lo que m\u00e1s se quiere. Quien muere en la cruz no es el ego, sino el yo profundo; no se muere s\u00f3lo a lo malo, sino tambi\u00e9n a lo bueno. Muere el yo (el testigo) para que renazca Dios (el Testigo del testigo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este dilema de la cruz -s\u00edntesis de todo el cristianismo- tiene su presagio en la historia de Abraham: <em>Toma a tu hijo \u00fanico, a tu querido Isaac, vete al pa\u00eds de Moria y ofr\u00e9cemelo all\u00ed en sacrificio en uno de los montes que yo te indicar\u00e9 <\/em>(Gn 22,1-18). Abraham -lo sabemos- no retuvo para s\u00ed su condici\u00f3n de padre, sino que la entreg\u00f3. No se identific\u00f3 con la hermosa misi\u00f3n de la paternidad -que, por otra parte, era Dios mismo quien le hab\u00eda concedido. Fue as\u00ed, renunciando a lo que m\u00e1s quer\u00eda, como accedi\u00f3 a la paternidad no ya s\u00f3lo de Isaac, sino de una generaci\u00f3n de creyentes tan incontable como las estrellas. Le guste o no, con estos precedentes todo cristiano tiene un norte muy claro: el sacrificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La cruz es la mejor imagen simb\u00f3lica de Cristo y, por ello, la se\u00f1al del cristiano. El palo horizontal apunta a la humanidad; el vertical a la divinidad; el cruce entre ambos es, precisamente, lo que Cristo representa: la uni\u00f3n entre el hombre y Dios, la posibilidad del encuentro. Todo camino espiritual busca, de un modo u otro, ese encuentro. Traicionar cualquiera de los dos polos dejar\u00eda insatisfecho al coraz\u00f3n humano, tan hermosamente mundano como ineludiblemente espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora bien, la cruz es tambi\u00e9n, y por definici\u00f3n, un instrumento de tortura, lo que significa que ese encuentro entre el hombre y Dios, entre el mundo y el esp\u00edritu, no se realiza sin dolor. M\u00e1s a\u00fan, significa que el dolor es el camino para el amor. Significa que la gloria se juega en la cruz, en c\u00f3mo se vive la cruz. Jes\u00fas la vive perdonando: <em>Perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen <\/em>(Lc 23,34), dice. La raz\u00f3n que avala ese perd\u00f3n es la ignorancia: <em>no saben lo que hacen.<\/em> Ahora bien, esa ignorancia no debe esgrimirse como causa eximente y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, como justificaci\u00f3n. M\u00e1s que como escusa, nuestra ignorancia deber\u00eda servirnos para estimularnos a intensificar el trabajo espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los cristianos afirman que Jes\u00fas muere para redimir el pecado del mundo, \u00bfqu\u00e9 significa esto? Porque esto del pecado nos suena oscurantista y anticuado y, sin embargo, en el camino espiritual siempre surge un momento en el que hemos de sumergirnos en el pecado del mundo. Es un momento en el que finalmente se hace uno cargo de la monstruosidad del mal, de su alcance, de la desdicha de la siembra\u2026 es un momento en que se percibe el horror del que se forma parte y al que se contribuye con el propio ego\u00edsmo, la soberbia, la indiferencia, la impiedad\u2026 Todo esto puede sonar exagerado o inc\u00f3modo; pero lo cierto es que, a mayor luz, mayor sensibilidad tambi\u00e9n para la sombra y, en consecuencia, mayor compasi\u00f3n. Esa compasi\u00f3n no es mera condescendencia (un movimiento de arriba abajo), sino asunci\u00f3n del dolor ajeno y -muy importante tambi\u00e9n- ofrecimiento del propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este doble ejercicio (asumir y ofrecer), gracias al cual se realiza la redenci\u00f3n, posibilita experimentar la alegr\u00eda en la tribulaci\u00f3n. \u00bfAlegr\u00eda en la tribulaci\u00f3n? \u00bfNos hemos vuelto locos? \u00bfNo es esto contradictorio, acaso perverso? Lo extraordinario es que todo esto sucede realmente, no es una teor\u00eda; y sucede a personas que, mientras tanto, viven una vida en apariencia normal. Pero la normalidad es siempre una ficci\u00f3n. Siempre estamos cayendo o subiendo, colaborando con la fuerza de la gracia o con la de la oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Continuar\u00e0\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Biograf\u00eda de la luz, <em>Pablo d&#8217;Ors<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Una mirada art\u00edstica a l&#8217;Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l&#8217;Amadeu Bonet, artista. Lectura Espiritual LA MUERTE (1)El grito y el silencio son los dos polos de la vida espiritual. El mayor dilema existencial no es simplemente la muerte, sino la muerte del hijo: no s\u00f3lo morir a uno mismo, sino a la &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxxiii-tiempo-ordinario-a-2023\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52,49],"tags":[],"class_list":["post-21564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-para-reflexionar","category-preparando-el-domingo","item-wrap"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21564"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21564\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21566,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21564\/revisions\/21566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}