{"id":21256,"date":"2023-09-23T09:52:32","date_gmt":"2023-09-23T07:52:32","guid":{"rendered":"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=21256"},"modified":"2023-09-23T09:59:36","modified_gmt":"2023-09-23T07:59:36","slug":"domingo-xxv-tiempo-ordinario-a-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxv-tiempo-ordinario-a-2023\/","title":{"rendered":"DOMINGO XXV tiempo ordinario \/ A \/ 2023"},"content":{"rendered":"<table style=\"height: 10px;width: 97.3345%\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 256px\">\n<td style=\"height: 10px;width: 40.907%;text-align: center\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-21251 size-full\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/O_XXV_A_23_p.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"565\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/O_XXV_A_23_p.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/O_XXV_A_23_p-300x212.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/O_XXV_A_23_p-768x542.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/O_XXV_A_23_p-560x396.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/td>\n<td style=\"height: 10px;width: 11.6953%;text-align: center\">\n<div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 189px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13498\/1\/fd3837.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg\" alt=\"\" width=\"189\" height=\"111\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 189px) 100vw, 189px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div class=\"embed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abMigraci\u00f3n: el derecho a quedarse en casa\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jmEIP6jkHHo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"embed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Agradecidos - 25\u00ba Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A.\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/hETSfR_V5EM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><span style=\"color: #1c70ed\">Una mirada art\u00edstica a l&#8217;Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l&#8217;<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/span><\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-21282\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/amadeu.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/amadeu.jpg 800w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/amadeu-300x228.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/amadeu-768x584.jpg 768w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/09\/amadeu-560x426.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Lectura Espiritual<\/h2>\n<p><strong>LA TRAICI\u00d3N (2)<br \/>\nSe desespera quien niega su fragilidad <em>(Mt 26,21-25)<\/em>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>El traidor vive siempre a nuestro lado, en las inmediaciones, a menudo est\u00e1 ya dentro de nuestra casa. Parece insensato fiarse de nadie, sobre todo de uno mismo: ya nos conocemos, ya nos hemos visto en situaciones parecidas, ya sabemos lo que damos de s\u00ed. Esta cercan\u00eda del traidor es espantosa, puesto que mina la confianza natural que el ser humano tiene de entrada consigo mismo y con lo que le rodea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Judas aparece en el huerto junto a una multitud armada. Siempre es as\u00ed: el traidor no viene solo y desarmado (as\u00ed llegan los valientes), sino camuflado entre la gente y con armas que le aseguren su poder. La desnudez, la simplicidad (Jes\u00fas solo entre los olivos), tiene que ver con la verdad. La mentira, en cambio, necesita ruido, gritos, muchedumbres, complejidad y caos. La mentira viene por la noche; la verdad se abre paso a la luz del d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfNo pod\u00eda Judas traicionar m\u00e1s que con un beso, haber escogido otra forma? No. Ten\u00eda que mostrar lo poco fiable que son los signos y gestos amorosos, en eso consiste precisamente la traici\u00f3n. Ten\u00eda que pervertir la expresi\u00f3n del afecto para que en adelante todo pudiese significar cualquier cosa, y quedase roto el v\u00ednculo entre lo que significa y el significado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00bfQu\u00e9 has venido a hacer, amigo?, <\/em>le dice Jes\u00fas a su disc\u00edpulo tras su largo beso. Todav\u00eda le llama <em>amigo<\/em> cuando la traici\u00f3n ya se ha consumado. Todav\u00eda le da la oportunidad de retractarse con su pregunta <em>\u00bfCon un beso me traicionas?<\/em> Siempre traicionamos con un beso, es decir, vaciando las expresiones de su contenido. Al desconectar experiencia de expresi\u00f3n, se crea un cortocircuito. Y ya est\u00e1 sembrado el desenga\u00f1o y la confusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La diferencia sustancial entre Judas y Sim\u00f3n Pedro es que el primero no fue capaz de llorar. Tambi\u00e9n \u00e9l, como su compa\u00f1ero, se dio cuenta de su terrible error, pero no entr\u00f3 a fondo en su fragilidad. No lo soport\u00f3. Tal fue la devastaci\u00f3n que gener\u00f3 en \u00e9l que, desesperado, corri\u00f3 y se ahorc\u00f3. \u00c9sta es la cuesti\u00f3n, que corre, es decir, que no se para, que no se toma su tiempo, que permite que el v\u00e9rtigo de los acontecimientos arrase con lo que queda de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es posible que todos hayamos renegado alguna vez de nuestro maestro; o incluso de nuestros seres amados: padres, hermanos y amigos, hijos\u2026 Alguna vez -tampoco hay que excluirlo- les hemos maldecido. Pero no todos somos suicidas. Antes de sucumbir a un acto as\u00ed, tan terrible, nos tomamos el tiempo para reflexionar y perdonar, en el mejor de los casos, o para rumiar lo sucedido y no ser capaces de perdonar, fraguando as\u00ed la amargura y el rencor. La \u00fanica salida a la desesperaci\u00f3n es parar. Ver qu\u00e9 ha pasado. Ver d\u00f3nde estamos y d\u00f3nde nos conduce lo que hemos hecho o vivido, ver qu\u00e9 podemos hacer con ello para no ser un t\u00edtere a su merced. Dar un paso atr\u00e1s y observar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Parar nos da la ocasi\u00f3n para no identificarnos con nuestras emociones y distanciarnos de lo sucedido, sea lo que sea. Distanciarse significa que dejo de estar pose\u00eddo por lo de fuera, por espantoso o deslumbrante que haya podido ser o que dejo de estar pose\u00eddo por lo de dentro, por honda que sea la herida o el gozo que ha dejado. De haberse concedido tiempo, Judas podr\u00eda haber comprendido que hab\u00eda cometido una traici\u00f3n, pero eso no le convert\u00eda\u00a0 en un traidor. Pod\u00eda arrepentirse. Pod\u00eda incluso aspirar a un destino de santidad, como el resto de sus compa\u00f1eros. Pod\u00eda empezar de nuevo, pero no fue capaz y la noche se extendi\u00f3 en su alma como un manto, sus emociones liaron su mente hasta hacerle incapaz de ver salida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Judas no escuch\u00f3 el canto de ning\u00fan gallo. No tuvo ning\u00fan despertar. Su oscuridad no concluy\u00f3 en la luz, sino en una oscuridad a\u00fan mayor. Decidi\u00f3 cerrar la puerta, si es que aquello fue en realidad una decisi\u00f3n. No esper\u00f3 a que alguien que viniera en su ayuda. No pidi\u00f3 socorro. Se encerr\u00f3 en su tragedia. Y todo porque no pudo soportar su propia debilidad ni la de su maestro, a quien no resisti\u00f3 ver preso. La desesperaci\u00f3n es la negaci\u00f3n de la fragilidad. La iluminaci\u00f3n, es la rendici\u00f3n de los l\u00edmites. Cuando Jes\u00fas dice <em>si quieres ser mi disc\u00edpulo, toma tu cruz y s\u00edgueme, <\/em>se refiere precisamente a esto. Toma tu debilidad y m\u00edrame, toma tu flaqueza y camina. No rechaces tu fracaso o tu dolor, sino aprende de \u00e9l. Puedes vivir la debilidad, la flaqueza o el fracaso como una negaci\u00f3n (al igual que Pedro), como una traici\u00f3n (al igual que Judas), o como una huida (tal y como la vivi\u00f3 Pilato). Esas oscuridades que vivimos -y este es el mensaje- pueden ser vividas como oscuridades definitivas o, por el contrario, como el camino m\u00e1s directo hacia la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Pablo d&#8217;Ors, <\/em>Biograf\u00eda de la Luz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; Una mirada art\u00edstica a l&#8217;Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l&#8217;Amadeu Bonet, artista. &nbsp; Lectura Espiritual LA TRAICI\u00d3N (2) Se desespera quien niega su fragilidad (Mt 26,21-25)\u00a0 El traidor vive siempre a nuestro lado, en las inmediaciones, a menudo est\u00e1 ya dentro de nuestra casa. Parece insensato fiarse de nadie, sobre todo &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/domingo-xxv-tiempo-ordinario-a-2023\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52,49],"tags":[],"class_list":["post-21256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-para-reflexionar","category-preparando-el-domingo","item-wrap"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21256"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21291,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21256\/revisions\/21291"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}