{"id":20317,"date":"2023-06-10T16:58:50","date_gmt":"2023-06-10T14:58:50","guid":{"rendered":"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=20317"},"modified":"2023-06-13T16:59:55","modified_gmt":"2023-06-13T14:59:55","slug":"corpus-christi-a-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/corpus-christi-a-2023\/","title":{"rendered":"CORPUS CHRISTI \/ A \/ 2023"},"content":{"rendered":"<p>\u200b<\/p>\n<table style=\"height: 10px;width: 97.3345%\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 256px\">\n<td style=\"height: 10px;width: 30.085%;text-align: center\">\n<p><div id=\"attachment_20309\" style=\"width: 269px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/es\/recursos-pastorals\/lectures-dominicals\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-20309\" class=\"wp-image-20309\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/06\/Corpus_Christi.jpg\" alt=\"\" width=\"269\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/06\/Corpus_Christi.jpg 661w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/06\/Corpus_Christi-242x300.jpg 242w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/06\/Corpus_Christi-560x696.jpg 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 269px) 100vw, 269px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-20309\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Palabra de Dios<\/p><\/div><\/td>\n<td style=\"height: 10px;width: 22.5173%;text-align: center\">\n<p><div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 252px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13446\/2\/hd3822.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"148\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"embed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Carta dominical. \u00abSobre la credulidad y la fe\u00bb\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/bEVUBujkXJY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"embed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Caridad y justicia - El Cuerpo y la Sangre de Cristo, Ciclo A\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/G0TiG_8W-98?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><span style=\"color: #1c70ed\">Una mirada art\u00edstica a l&#8217;Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l&#8217;<em>Amadeu Bonet<\/em>, artista.<\/span><\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/upapilarmagdalena.org\/levangeli-des-de-lart-una-mirada-artistica-a-levangeli-del-diumenge-11-de-juny-de-2023\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/upapilarmagdalena.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/COMPOSICION-20230611.jpg\" alt=\"\" width=\"1417\" height=\"1077\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>YO SOY LA PUERTA<em> (Jn 10,1-9)<\/em> <\/strong><br \/>\n<strong>Un maestro de verdad nunca se apunta a s\u00ed mismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Encontrar un gran amor es posiblemente lo mejor de cuanto puede brindarnos la vida. No ya porque de este modo encontremos a una persona que nos quiera y a quien querer, sino porque gracias a esa persona amada llamamos la puerta para amarlo todo. \u00c9sta es la cuesti\u00f3n: no podemos amarlo todo (que es lo que deseamos) m\u00e1s que amando algo o a alguien a fondo. El ser amado no es la casa, sino una puerta para entrar en casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Encontrar un gran maestro es tan maravilloso y capital en la vida de un hombre como encontrar un gran amor. No se da uno cuenta de hasta qu\u00e9 punto estaba necesitando un maestro hasta que de hecho lo encuentra. Porque un maestro -como un amor- es una puerta para amarlo todo, para aprenderlo todo, para ser el disc\u00edpulo -el hijo- que estamos llamados a ser. Nada necesitamos m\u00e1s que un padre, que un origen. Y necesitamos tambi\u00e9n de un camino o de un maestro que nos lo muestre y que nos conduzca hasta \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De todas las definiciones que Jes\u00fas da de s\u00ed mismo <em>(Yo soy el pan de vida, yo soy la luz del mundo, yo soy el buen pastor\u2026), <\/em>quiz\u00e1 sea esta -la puerta- la m\u00e1s indicada para adentrarse en estas met\u00e1foras de su identidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una verdadera met\u00e1fora nunca se acaba, es como un pozo del que siempre es posible sacar agua.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed sucede con Jes\u00fas, como met\u00e1fora de Dios, o con la luz como met\u00e1fora de Cristo. Y as\u00ed sucede tambi\u00e9n con la met\u00e1fora puerta. Jes\u00fas dice que \u00e9l es la puerta, aunque no se trata, ciertamente, de una puerta cualquiera. \u00c9l es la puerta del redil, es decir, la puerta del lugar donde hay vida y protecci\u00f3n. Fuera del redil de la vida reina la confusi\u00f3n y la muerte. Por eso mismo, quienes no entran por esa puerta est\u00e1n necesariamente fuera de ese reino de cuidado y atenci\u00f3n. El camino es un lugar de tr\u00e1nsito, la puerta es el lugar del pasaje. Un maestro de verdad nunca se apunta a s\u00ed mismo. La puerta no invita a quedarse en ella, sino a entrar en el edificio del que forma parte. Jes\u00fas (la puerta) forma parte de la casa (el Padre, el Reino, el amor).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La puerta como s\u00edmbolo, nos habla de la posibilidad de acceder al mundo espiritual. Pero tambi\u00e9n nos sit\u00faa ante la necesidad de optar entre pasar al otro lado o quedarnos fuera. Por eso mismo, toda b\u00fasqueda espiritual es necesariamente un itinerario, un proceso. La pr\u00e1ctica meditativa ayuda a conocer y saborear Su cercan\u00eda, a descubrir Su misteriosa ausencia como una buena noticia. \u00c9l est\u00e1 a la puerta, en el umbral entre la atenci\u00f3n y la distracci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Mira que estoy llamando a la puerta. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrar\u00e9 en su casa y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo <\/em>(Ap 3,20). Son frases alentadoras, que estimulan la b\u00fasqueda. Pero en la Escritura tambi\u00e9n las hay -y muchas- amenazantes y hasta terribles: <em>las v\u00edrgenes que estaban preparadas entraron con \u00e9l a la boda y se cerr\u00f3 la puerta. M\u00e1s tarde llegaron tambi\u00e9n las otras diciendo: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or, \u00e1brenos! Pero \u00e9l respondi\u00f3: os aseguro que no os conozco<\/em> (Mt 25,10-12; Lc 13,25). De hecho, Jes\u00fas advierte que esa puerta es estrecha, pues exige conversi\u00f3n para poder traspasarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nos pasamos la vida -a veces toda ella- buscando una puerta que nos conduzca a la felicidad. Hay quienes encuentran esa puerta tras mucho buscarla, o incluso sin buscarla demasiado. \u00bfHa llegado para ellos el instante de la dicha? No, todav\u00eda no, puesto que lo m\u00e1s habitual es que esa puerta se encuentre cerrada cuando se llega a ella. Al principio llamamos con los nudillos, con suavidad y educaci\u00f3n. M\u00e1s tarde la golpeamos con fuerza, al comprobar una y otra vez que somos ignorados. Nuestro descorazonamiento llega a tal punto que hasta nos planteamos echar la puerta abajo, desvencijar la cerradura\u2026 porque no parece que haya forma humana de que se abra. No la hay. Y nos desesperamos. Finalmente, rendidos a la evidencia, nos sentamos frente a esa puerta y empezamos a mirarla, aunque por s\u00ed misma no tenga el menor inter\u00e9s. Registramos entonces en nuestro coraz\u00f3n los sentimientos m\u00e1s variados: rabia, aburrimiento, esperanza, resignaci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00f3lo hay una forma para que esa puerta se abra (o al menos as\u00ed fue como se abri\u00f3 para m\u00ed): sentarse frente a ella y decidir que no te mover\u00e1s de ah\u00ed el resto de tus d\u00edas, pase lo que pase. La puerta se abre cuando aceptas estar ante ella, aunque no se abra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando traspasas el umbral (el umbral de la contemplaci\u00f3n), descubres algo sorprendente: lo que hay al otro lado\u2026 \u00a1es lo mismo que hay en este! No ha cambiado nada, eres t\u00fa quien ha cambiado. Has pasado del pensar al percibir, del hacer al ser. Haces cosas, pero podr\u00edas no hacerlas y ser\u00eda lo mismo. Eso, sin embargo, hace que todo sea muy diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Pablo d\u2019Ors, <em>Biograf\u00eda de la luz<\/em><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u200b &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Una mirada art\u00edstica a l&#8217;Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l&#8217;Amadeu Bonet, artista. &nbsp; &nbsp; YO SOY LA PUERTA (Jn 10,1-9) Un maestro de verdad nunca se apunta a s\u00ed mismo Encontrar un gran amor es posiblemente lo mejor de cuanto puede brindarnos la vida. 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