{"id":17446,"date":"2022-03-18T12:35:02","date_gmt":"2022-03-18T11:35:02","guid":{"rendered":"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/?p=17446"},"modified":"2022-03-25T16:26:39","modified_gmt":"2022-03-25T15:26:39","slug":"iii-domingo-de-quaresma-c-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/es\/iii-domingo-de-quaresma-c-2022\/","title":{"rendered":"III DOMINGO de QUARESMA \/ C \/ 2022"},"content":{"rendered":"<table style=\"height: 35px;width: 97.3345%\">\n<tbody>\n<tr style=\"height: 256px\">\n<td style=\"height: 35px;width: 29.811%\">\n<p><div style=\"width: 239px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.arquebisbattarragona.cat\/lectures\/?lang=es#1643049998505-e1de79db-8976\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"https:\/\/c1.staticflickr.com\/1\/261\/19172058918_ec5f82d016.jpg\" alt=\"\" width=\"239\" height=\"203\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">La Paraula de D\u00e9u<\/p><\/div><\/td>\n<td style=\"width: 24.3317%;height: 35px\">\n<p><div id=\"attachment_17296\" style=\"width: 124px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/publicaciocorreu.arqtgn.cat\/archive\/tdqctObUJX\/tFzAyxtoeC\/WWXVgucciq\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-17296\" class=\"wp-image-17297\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2022\/02\/logo_agrupacio.jpg\" alt=\"\" width=\"124\" height=\"116\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2022\/02\/logo_agrupacio.jpg 382w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2022\/02\/logo_agrupacio-300x282.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 124px) 100vw, 124px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-17296\" class=\"wp-caption-text\">Veure el BUTLLET\u00cd FULL PARROQUIAL<\/p><\/div><\/td>\n<td style=\"height: 35px;width: 45.5825%;text-align: center\">\n<p><div id=\"attachment_14542\" style=\"width: 251px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/hemeroteca.arqtgn.cat\/bitstream\/123456789\/13022\/1\/hd3758.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-image-14542\" src=\"http:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg\" alt=\"\" width=\"251\" height=\"147\" srcset=\"https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es-300x176.jpg 300w, https:\/\/smaria.salou.arqtgn.cat\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2021\/01\/full_es.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14542\" class=\"wp-caption-text\">Leer la Hoja Dominical<\/p><\/div><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div class=\"embed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"S\u00ed a la vida, creer en el amor\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/lNkJ5x8VECw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"embed-container\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Cuaresma: Proceso de conversi\u00f3n - 3\u00ba Domingo de Cuaresma, Ciclo C\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/PSuHKdxgRSI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><span style=\"color: #1c70ed\">Dejar la fam\u00edlia<br \/>\n<\/span><\/h4>\n<p><span style=\"color: #3366ff\"><strong>Hay algo superior a los lazos de sangre<br \/>\n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No pens\u00e9is que he venido para traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. HE VENIDO A ENFRENTAR AL HOMBRE CONTRA SU PADRE, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra; y los enemigos de uno son los de su propia casa. Quien ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; quien ame a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed. Quien no tome su cruz para seguirme, no es digno de m\u00ed. (Mt 10,34-38)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Junto con sus ense\u00f1anzas sobre el templo y el culto, as\u00ed como su interpretaci\u00f3n del precepto del s\u00e1bado, estas sentencias de Jes\u00fas sobre la familia fueron sin duda las que m\u00e1s enervaron a los fariseos y, en general, al poder establecido de aquella \u00e9poca. Para sorpresa de todos, Jes\u00fas se pone por encima de la unidad familiar. Para \u00e9l hay algo superior a los lazos de sangre: los del esp\u00edritu. Y, lo que es m\u00e1s asombroso: para Jes\u00fas, su persona, \u00e9l mismo, es el criterio definitivo a la hora de crear y de vivir los lazos del esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Claro que la familia parece lo m\u00e1s dif\u00edcil de abandonar. Tras lo material, el segundo obst\u00e1culo m\u00e1s evidente es el afectivo, y es por donde hay que continuar la tarea del desapego. Cuesta dejar la familia porque es nuestra ra\u00edz; sin ella, no tendr\u00edamos nuestra herencia biol\u00f3gica ni nuestra herencia formativa y cultural. Por supuesto que la familia no deber\u00eda ser un impedimento para la vida espiritual. Consagrarse a la familia tendr\u00eda que ser, ciertamente, una forma de consagrarse a Dios. El hijo, la esposa, el padre, la hermana\u2026 son regalos de Dios y, por tanto, subordinados a \u00c9l. Si esa familia nos impide ir a Dios, es que a quien nos estamos consagrando es a nosotros mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este abandono de la propia familia, al que Jes\u00fas nos invita sin ambages, va precedido de una advertencia: Jes\u00fas no trae paz, sino espada. No es posible obviar la confrontaci\u00f3n con los propios familiares. La espiritualidad es la forma de vivir constructivamente los conflictos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No se trata tan solo de que la vida de Jes\u00fas terminase en la cruz, sino que se desarroll\u00f3 bajo el signo de la cruz: suscit\u00f3 pol\u00e9mica, enfrent\u00f3 a a las personas entre si, gener\u00f3 divisi\u00f3n y ruptura, plante\u00f3 sufrimientos y contradicci\u00f3n\u2026 S\u00f3lo ofrece un consuelo, una paradoja pura: si para el mundo pierdes, m\u00e1s ganar\u00e1s. \u00bfEst\u00e1s dispuesto a perder? Este es el precio, seg\u00fan el evangelio, para ganar. S\u00f3lo quien pierde comprende a que sabe la victoria. S\u00f3lo un crucificado puede ser disc\u00edpulo del Crucificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tampoco en la pr\u00e1ctica contemplativa se encontrar\u00e1 la paz, sino m\u00e1s bien el combate. El camino es escarpado y hasta escabroso. Se trata de un camino lleno de trampas y de senderos falsos, en los que puedes entretenerte durante a\u00f1os, perdiendo la vida, perdi\u00e9ndote en lo que cre\u00edas que era la vida. Es un camino lleno de piedras, en el que resulta dif\u00edcil no tropezar. Hay algunos precipicios por los que puedes caer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aun con la aflicci\u00f3n que comporta, el combate espiritual tambi\u00e9n es hermoso, puesto que en \u00e9l est\u00e1n ya las huellas del tesoro que buscamos. Las huellas no son el tesoro, sino el anticipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No he venido a traer paz, sino espada. Esa espada tan necesaria para el camino, es la del discernimiento: la que separa el trigo de la ciza\u00f1a, lo bueno de lo malo, lo recto de lo torcido. En la pr\u00e1ctica del silencio se necesita una espada bien afilada para cortar las lianas de las distracciones, para alejar las fieras de nuestras sombras o demonios interiores. Esa espada, ese b\u00e1culo, es la palabra sagrada o jaculatoria. Pronunciar una jaculatoria con fidelidad y devoci\u00f3n ayudar\u00e1 a recorrer el camino y a descubrir que \u00c9l es el camino mismo. El camino es Su nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La pr\u00e1ctica meditativa nos enfrenta con nuestros padres interiores (nuestro pasado), con nuestros hijos interiores (nuestro futuro) y con nuestros c\u00f3nyuges interiores (nuestro presente). Empezamos a meditar con todo lo que somos, no puede ni debe ser de otra manera. Pero \u00fanicamente perseveramos si todo eso (nuestra familia) lo vamos dejando atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Pablo d\u2019Ors, <em>Biograf\u00eda de la luz<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Dejar la fam\u00edlia Hay algo superior a los lazos de sangre No pens\u00e9is que he venido para traer paz a la tierra; no vine a traer paz, sino espada. 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