DIUMENGE XV durant l’any / C / 2022

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Una mirada artística a l’Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l’Amadeu Bonet, artista.


Lectura Espiritual

EL  PERFUME DE BETANIA
La pasión es exagerada por naturaleza

Dos figuras se contraponen claramente e este pasaje: la de Judas, que calcula el costo del gesto que ha presenciado -y que lo juzga un desperdicio-, y la de María de Betania, quien se deja llevar por su arrebato y derrocha a los pies de su maestro un caro perfume. El primero representa la postura práctica y utilitarista ante la vida; la segunda, por el contrario, la actitud gratuita y desbordada. Judas, escandalizado por un acto que no es capaz de entender, está en el futuro (piensa en los pobres, o eso quiere hacer ver, a quienes cabría haber socorrido con todo el dinero que cuesta ese perfume). María, en cambio, se vuelca en el presente, entregándose a la locura de su unción y prescindiendo de qué dirán los presentes, quienes sin duda la condenaron.

Entre ambas figuras está la de Jesús, que recibe en sus pies tanto a la mujer, en su llanto y en sus cabellos, como el hombre, en su crítica. Para que no degenere en espiritualismo desencarnado, la espiritualidad debe implicar la acción social, eso es indiscutible. Pero no debe agotarse en ella. La verdadera espiritualidad se reconoce por no ser una práctica utilitaria, sino precisamente gratuita y exagerada. Más aún: la mentalidad pragmática y calculadora desvirtúa y hasta invalida toda actividad espiritual, tachándola de pérdida de tiempo y de derroche. La actitud contemplativa es tal vez por ello la provocación más urgente para el hombre de hoy.

El contexto de esta escena es trágico: el perfume con que se unge a Jesús es presagio de aquel con el que se le ungirá en la sepultura. Para acceder al perfume de nuestro ser, para que pueda revelarse quienes somos se precisa de un triple movimiento. Uno: romper el círculo social. Dos: entregar el cuerpo. Tres: dejar que drene el corazón.

Uno: La lógica mundana y la divina son contrapuestas y, en consecuencia, se enfrentan por necesidad. La conciliación es posible, pero no en términos de paridad. Primero Dios y, desde ahí, al mundo (amar a Dios sobre todas las cosas). Ese primero Dios es aquello contra lo que el mundo se rebela con uñas y dientes. La causa de Dios siempre es amenazada en este mundo. María de Betania rompe con todo protocolo. Su amor por Jesús es tan intenso y arrebatador que no puede por menos de salir de su marco habitual para entrar en el de la incorrección política y la inconveniencia social. Ella no ha buscado algo así, esto es un efecto colateral. Pierde toda su reputación en pocos segundos, lo echa todo por la borda. No le importa lo que piensen de ella, se ha liberado de qué dirán. Necesita salir de un mundo para entrar en otro y poder ser la persona que está llamada a ser. Para ella habrá un antes y un después de aquel encuentro, al arrojarse a los pies de su maestro.

Dos: para María son importantes aquí las tres cosas: el maestro, los pies y el hecho de arrojarse. Ya no habrá otros maestros en su vida. Encontrar un maestro es encontrar un nuevo principio. Los pies son importantes. Abajo es el sitio espiritual por excelencia. Vivirá para el servicio, tocando tierra. La humildad se convertirá en su lema. En el maestro -de carne y hueso- es donde ella deberá romper el frasco de su vida -ese carísimo perfume- puesto que ahora ha encontrado donde volcarlo. Por último, arrojarse. El ímpetu y la pasión son necesarios. No puede uno entregarse al amor de su vida de forma sensata y razonable… El amor pide por su naturaleza exageración.

 Tres: Sólo con el círculo social roto y a los pies del maestro, el corazón puede empezar a drenar. Ese corazón humano, tan sucio por años de errores, va purificándose en la medida que las heridas del mundo van siendo ungidas por el perfume. El corazón sana con las buenas acciones, se vacía de estupidez, de vanidad, de ruido… y va convirtiéndose en un corazón de carne, humano, divino. Va colocándose en su sitio, y todo lo demás se recoloca: los instintos dejan de exigir primacía; la mente abandona los pensamientos estériles y obsesivos.

Primero, pues, has de separarte de los demás; luego de ti mismo; finalmente se te regala un corazón puro, en cuyo centro -¡oh, sorpresa!- te encuentra contigo mismo y con los demás.

Pablo d’Ors, Biografía de la luz

 

DIUMENGE XIV durant l’any / C / 2022

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Una mirada artística a l’Evangeli del Diumenge, un gentilesa de l’Amadeu Bonet, artista.


Lectura Espiritual

LA ELECCIÓN DE BARRRABÁS
Cada día elegimos   nuestro destino

Por la Pascua acostumbraba el gobernador soltar un prisionero, el que la gente quisiera. Tenían entonces un prisionero famoso llamado Barrabás. Cuando estaban reunidos, les preguntó Pilato: ¿A quién queréis que os suelte?, ¿a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías? … Entretanto los sumos sacerdotes y los senadores persuadieron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás y la condena de Jesús. El gobernador tomó la palabra: ¿A QUIÉN DE LOS DOS QUERÉIS QUE OS SUELTE? Contestaron: A Barrabás (Mt 27,15-17; 20-21)

Barrabás es una palabra compuesta de Bar (hijo) y Abba (padre), es decir, que el nombre de aquel delincuente condenado a muerte significaba hijo del Padre. No puede ser casual que a la multitud enardecida se le dé a elegir entre un hijo del padre, tan pacífico como un cordero, y otro que es un guerrillero, cabecilla de la última sedición. La alternativa se plantea, por tanto, entre dos figuras mesiánicas, entre el poder del mundo y el del espíritu.

¿De dónde esperamos nosotros que nos llegue la solución? ¿De la fortaleza de las armas o de la debilidad del testimonio? ¿De la acción o de la pasión? ¿Desde arriba o desde abajo? ¿Puede la muchedumbre dudar un segundo entre un predicador que propone la abnegación y un caudillo que ha liderado un levantamiento contra el poder opresor? Aquí no se trata de elegir entre el bien y el mal (eso sería demasiado fácil), sino entre dos formas distintas -y opuestas- de ir hacia el bien. Los judíos no tuvieron dudas, según sabemos. Tampoco nosotros las tenemos casi nunca.

Jesús no intercambia ni una palabra con el hombre cuya vida salva gracias a la suya. Sus existencias se han cruzado, de forma en apariencia casual, en el balcón de la sala del procurador: ambos han luchado por la liberación, ambos han creído en su pueblo; pero ahora, cuando sobre los dos pende la condena capital, sus destinos se separan -en coherencia cada uno con su propia fe-.

Nuestro propio destino también toma un derrotero u otro según cuál sea cada día nuestra elección: lo aparente o lo escondido, la gloria o el servicio, Jesús o Barrabás. No es fácil escoger lo pequeño y hasta lo diminuto ante la majestuosidad de lo grande. Porque la fe en lo pequeño no es espontánea. No es fácil salir de la escena cuando te aplauden.

Durante la práctica del silencio -no exenta de peligros- el contemplativo está continuamente sometido a esta alternativa: o se queda en la pobreza de una sola palabra -la jaculatoria- o se va tras el brillo de muchas; o fija su atención en un único punto -el corazón- o permite que su imaginación le lleve a todo tipo de paraísos; o se queda quieto, a la espera de quién sabe qué airecillo del espíritu o se mueve y va a lo seguro.

El movimiento es un instinto; la quietud, una elección. La acción es necesaria; la contemplación, gratuita. Barrabás -el poder, la seguridad- es siempre la posibilidad más clara. En la vida, como en la contemplación, estamos siempre bajo el balcón del pretorio, en una encrucijada.

Pablo d’Ors, Biografía de la luz

 

El vídeo del Papa, juliol de 2022. Per la gent gran

 

Este mes, el Papa nos habla en primera persona para transmitirnos su intención de oración: él es uno más de los ancianos que nunca fueron “tan numerosos en la historia de la humanidad”. A los mayores, nos dice Francisco, la sociedad les ofrece “muchos planes de asistencia, pero pocos proyectos de existencia”, olvidándose de la gran contribución que aún pueden aportar. Ellos “son el pan que alimenta nuestras vidas, son la sabiduría escondida de un pueblo”, añade el Papa, invitándonos a “celebrarlos” en la “jornada dedicada a ellos”: la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores. Compartir este video es una forma de agradecerles todo lo que son y hacen en nuestras familias.

“No podemos hablar de la familia sin hablar de la importancia que tienen los ancianos entre nosotros.

Nunca fuimos tan numerosos en la historia de la humanidad, pero no sabemos bien cómo vivir esta nueva etapa de la vida: para la vejez hay muchos planes de asistencia, pero pocos proyectos de existencia.

Las personas mayores tenemos a menudo una sensibilidad especial para el cuidado, para la reflexión y el afecto. Somos, o podemos llegar a ser, maestros de la ternura. ¡Y cuánto!

Necesitamos, en este mundo acostumbrado a la guerra, una verdadera revolución de la ternura.

En esto tenemos una gran responsabilidad hacia las nuevas generaciones.

Recordemos: los abuelos y los mayores son el pan que alimenta nuestras vidas, son la sabiduría escondida de un pueblo, por esto es preciso celebrarlos, y he establecido una jornada dedicada a ellos.

Recemos por los ancianos, que se conviertan en maestros de ternura para que su experiencia y su sabiduría ayude a los más jóvenes a mirar hacia el futuro con esperanza y responsabilidad”.

 

Si vols veure més vídeos sobres les intencions del Papa els trobaràs a http://www.elvideodelpapa.org